Jota García, sin Mundial de triatlón y con el futuro en el aire

El triatleta, que se había clasificado para estar en Abu Dabi al ser noveno del ranking, no es convocado por la federación española, que alude a criterios técnicos. “Han roto mi ilusión, esto me saca de la carrera hacia los Juegos de París 2024”, lamenta.

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Jota García junto a su anterior guía, Pedro Andújar, en los Juegos Paralímpicos de Tokio.

“Están siendo días difíciles, se han cargado un sueño, han roto la ilusión por la que llevo trabajando todo el año. Quedarme sin Mundial es un palo muy duro porque no me lo esperaba”. Con estas amargas palabras se expresa Jota García, uno de los referentes del triatlón en los últimos años, que no estará en el campeonato del mundo en Abu Dabi a pesar de sus resultados. Está entre los nueve mejores del ranking, pero la federación no lo ha convocado, aludiendo a criterios técnicos.

El mazazo ha sido grande, sobre todo, después de las horas de entrenamientos, los esfuerzos personales y el dinero invertido para preparar la cita más importante del año, ya que, debido a su rendimiento en las competiciones internacionales de este curso, entendía que estaría dentro de la convocatoria. El madrileño, el único triatleta español ciego total, aparecía en la start lists en categoría PTVI para participar en la prueba de los Emiratos Árabes Unidos. Su sorpresa llegó cuando la dirección técnica de la FETRI no lo incluyó en la lista.

“Ya me habían llegado rumores de que podía pasar, aunque no me lo creía, este año he sido competitivo, estaba rindiendo a un buen nivel, pensaba que estaría dentro del equipo. Cuando salió la convocatoria recibí un jarro de agua fría. Si el seleccionador me deja fuera porque hay otro compañero mejor y me lo argumenta, cierro la boca y sigo entrenando, pero la realidad es que ese escenario no existe a día de hoy”, lamenta.

Hay otras ausencias, las de José Cristóbal Ramos (PTWC), Nil Riudavets (PTS4) y Cristina Miranda (PTS5), también admitidos por la federación internacional por ranking, aunque la de Jota es la baja más sensible teniendo en cuenta su palmarés y recorrido en los últimos años. Esta temporada se proclamó campeón de España, ganó el bronce en las Series Mundiales de Yokohama, fue cuarto en la Copa del Mundo de A Coruña, quinto en el Europeo y abandonó en la Copa del Mundo de Alanya (Turquía) por un problema con el tándem.

Jota García y su guía, Dani Múgica, antes de una competición.

“Le mandé un email al presidente, José Hidalgo, basándome en datos, en mis resultados. Lo único que me dicen es que la decisión se ha tomado en base a criterios técnicos, ya está, no hay ninguna valoración más. En triatlón, cada categoría tiene un nivel y esos criterios de los que hablan deberían de ser individuales. El alto rendimiento se consigue a través de la individualización, no vale el café para todos. Y eso es responsabilidad de la federación. Soy el único de los que estuvo en los Juegos de Tokio que se ha quedado fuera de combate y sin razón alguna, es injusto”, asegura.

El seleccionador nacional, Iñaki Arenal, informa de que hay que cumplir una serie de objetivos para acudir al Mundial: “En primer lugar, los criterios técnicos, en segundo, ser medallista europeo, y, por último, estar en el Top 3 del ranking mundial. Jota no cumple ninguno y no lo consideramos apropiado para competir en este campeonato”.

En su categoría sí estará el Héctor Catalá, plata paralímpica en la capital japonesa, que tampoco cumpliría esos dos últimos criterios. Ha sido un año difícil para el valenciano, que se había volcado en el ciclismo -disputó los mundiales de ruta y de pista con resultados muy positivos- y participó en dos pruebas de triatlón, siendo plata en la Copa del Mundo de Alhandra y octavo en el Europeo. “No tengo nada en contra de él, al contrario, es un currante, le tengo mucho cariño y un respeto máximo, pero este año está por debajo de mí en el ranking. Pregunté a la dirección técnica cuál es el motivo de contar con él y no conmigo, y a día de hoy sigo esperando una respuesta”, comenta Jota.

“La decisión a la hora de configurar la selección es nuestra. Siempre hemos intentado ayudar a todos los deportistas, pero hay un límite, ahora solo llevamos a una persona por categoría y género”, argumenta Arenal. Aunque en el equipo español que irá al Mundial hay excepciones con respecto a esto, ya que en PTS3 masculino (discapacidades significativas) van dos, Dani Molina y Kini Carrasco, y en PTS4 femenina (discapacidades moderadas) otras dos deportistas, Marta Francés y Andrea Miguélez. “Hay casos en los que sí vemos necesario ampliar las plazas para lograr el mejor resultado posible”, matiza el seleccionador.

Un escenario incierto

“Cambié de guía y de entrenador con el objetivo de ir al Mundial porque tiene una repercusión brutal en cuanto a puntos para el ranking y de becas. Voy a ser de nuevo papá en 15 días, si conciliar con uno es complicado, con dos hay que dar una vuelta de tuerca más y necesito organizarme con tiempo. Hay otro agravante, soy ciego total y para entrenar dependo de mis deportistas de apoyo. Ya no tengo opción de recibir una beca del Plan Adop, por lo que mi guía tampoco, y para mí es inviable pagarle yo. Eso tampoco se tiene en consideración. La federación y el Comité Paralímpico Español siempre hablan del esfuerzo y del sacrificio, pero a la hora de la verdad, estos valores se quedan atrás, no sirven para nada”, recalca.

Jota García y Dani Múgica saliendo del agua en una competición. Foto: FETRI

Jota, que en 28 pruebas internacionales desde su debut se ha colgado 14 medallas, cinco de ellas de oro, siendo campeón de Europa en Valencia en 2019 y diploma paralímpico, se enfrenta ahora a un escenario sombrío e incierto. “Me ha cambiado todo el panorama, sin beca económica, todo saldrá de mi bolsillo. Buscaré financiación privada, pero siendo sincero, sin vender humo, mi situación para ir a los próximos Juegos se ha puesto cuesta arriba. Tengo que ser honrado con aquellas empresas que me ayudan y no descarto que alguna se eche para atrás”, confiesa.

Si algo le motivaba para continuar un ciclo más en la élite de este deporte es su convencimiento de llegar a ser un triatleta mejor de lo que es. “Es la razón que me lleva a querer pelear hasta ir a París 2024, eso no me lo quita nadie de la cabeza. Pero no ir al Mundial, ahora mismo me saca de la carrera hacia los Juegos Paralímpicos porque el año que viene será muy difícil planear la temporada sin saber a qué competiciones puedo ir porque ya no dependerá de mí. Y, siendo sincero, la motivación tampoco supera a las fuerzas que tengo como para tener que luchar hasta con los míos, esos que se dan golpes en el pecho presumiendo de lo bueno que es el triatlón español, pero que te ponen palos en las ruedas”, subraya.

El madrileño no descarta incluso decir adiós a la alta competición, aunque no quiere precipitarse. “Es una opción que está encima de la mesa, se me pasa de todo por la cabeza. Por muy optimista que sea o quiera ver el vaso medio lleno, hay que tomar decisiones. Esto lo hago porque me gusta, es una pasión, pero si voy a empezar la temporada que viene con esa fatiga, impotencia y rabia interior, lo que mal empieza mal acaba. Este camino tiene que ser algo bonito e ilusionante, y si no es así, mejor dejarlo, a dedicarse a otras cosas y a cerrar una etapa muy bonita de mi vida, sin ningún tachón en mi carrera”, apostilla Jota García.

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