ECUADOR: Las sordolimpiadas, el objetivo de Tasinchana

El latacungueño es el primer deportista adaptado del país con presencia en un mundial. Su hija le inspira a luchar.

eltelegrafo.com.ec – Redacción Fanático Jonathan Tasinchana está a punto de pasar a la historia del país como el primer deportista adaptado ecuatoriano con presencia en una justa planetaria, en este caso el Campeonato Mundial de Atletismo para Sordos que se cumple desde ayer y finalizará el próximo sábado en Stara Zagora, Bulgaria.

Y aunque el latacungueño de 23 años llegó al evento por una invitación del Comité Internacional de Deportes para Sordos (CISS), no deja de ser relevante que un exponente ‘tricolor’ participe en una brega del más alto nivel y tenga la oportunidad de acceder a los Juegos Sordolímpicos ‘Ankara 2017’, en Turquía.Aunque está en Bulgaria pese a no registrar las marcas A o B requeridas para el mundial en alguna justa clasificatoria, sus mejores tiempos en los 800 y 1.500 metros planos están en los rangos exigidos.

El crono A para los 800 metros fue de 2 minutos con 3 segundos (2m3s) y el B, 2m7s. Y en los 1.500 metros, el A fue de 4m13s y el B, 4m23s. El mejor tiempo del cotopaxense en los 800 metros es 2m5s, es decir, está entre las marcas A y B estipuladas para la cita global. Mientras en los 1.500 metros tiene 4m12s, o sea más óptimo que la marca A.

Para sacarle provecho a su concurso en territorio búlgaro, el entrenador Freddy Moposita, que acompaña al atleta en Europa, confirmó que también se inscribió a su pupilo en la prueba de los 5.000 metros. “Si Jonathan saca a relucir todo su potencial, es posible no únicamente la obtención de un boleto a las sordolimpiadas, sino la consecución de alguna medalla”, refiere Santiago Chango, director técnico metodológico del Comité Paralímpico Ecuatoriano (CPE).

Con similar confianza en las capacidades de Jonathan, Hugo Delgado, director técnico metodológico de la Federación Ecuatoriana de Deporte Adaptado para Personas con Discapacidad Auditiva y/o Lenguaje (Fedepdal), explica que a los Juegos Sordolímpicos lograrán cupo directo los 10 primeros ubicados en Stara Zagora, algo alcanzable para el latacungueño. Tasinchana no solo es el primer deportista con discapacidad que arriba a un mundial (no lo han hecho antes personas con discapacidad física, intelectual o visual), sino que es el primer sordolímpico con proyección internacional; por eso está dentro del proyecto de Apoyo a Deportistas con Discapacidad de Alto Rendimiento del Ministerio del Deporte de 2016, que comenzó en marzo último.

Gracias a este beneficio, Jonathan recibe una ayuda económica mensual equivalente a un salario básico unificado ($366), más gastos para competencias, viajes, indumentaria, pago de un entrenador, entre otras cosas. Cambio de vida Pese a que el sol castiga su cuerpo, a Jonathan no lo abandona el ánimo, parece que nunca lo hará. Se esmera en cada sprint, cada estiramiento, salto u otro ejercicio que le ordena Freddy Moposita. El latacungueño corre con el mismo entusiasmo que desplegaba cuando niño al jugar a las cogidas, al fútbol o a cualquier actividad que consista en aligerar el paso.

Al hacerlo se sentía libre, lejos de las burlas de sus compañeros de estudios, quienes se reían de él por su discapacidad. Siempre detestó la dificultad para comunicarse con los demás; pese a que desde los 5 años aprendió los primeros gestos, la mayoría de personas, al no saber este lenguaje, tenían dificultades para entenderlo. Algo que abonó su decepción es la escasez de instituciones educativas orientadas a instruir a ciudadanos con discapacidad auditiva.

Esta situación impidió que culmine la educación media con regularidad, por eso se siente contento de haberse mudado a Quito y encontrar más alternativas. “Debido a la necesidad fui aprendiendo a leer los labios para poder interactuar un poco mejor. Yo no puedo comunicarme a través del audio porque no escucho, pero puedo escribir, ahora lo hago a través de Facebook”, confiesa por medio de sus manos y cara. A finales del mes entrante se graduará de bachiller y después sueña con ingresar a la universidad para especializarse en entrenamiento deportivo dirigido a sordos.

Su propósito es darle la mejor vida posible a Guadalupe, su hija de un año 3 meses, y a Jéssica Patajalo, madre de la niña, quien reside con él en unión libre. La pasión por el atletismo lo empujó a entrenarse solo desde la época colegial, mas su vinculación al alto rendimiento comenzó cuando Natalia Fernández, la coordinadora de la naciente Fedepdal, vio sus condiciones y lo reclutó.

La Fedepdal tiene personería jurídica desde febrero de 2014. Su primer gran paso ocurrió en los Juegos Sudamericanos para Sordos de 2014 que se efectuaron en Caxias Do Sul, Brasil, donde alzó la presea de plata en los 1.500 y la de bronce en los 800. Eso le inyectó fe para seguir adelante, sin olvidar el humilde hogar campesino donde creció, junto a sus padres y 3 hermanos.

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