Guadalajara y un sueño millonario

impreso.milenio.com – Las palabras retumbaron en el Estadio Omnilife la noche en que descendió el telón de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011: “vamos por los Juegos Olímpicos”, fue la frase que marcó la intervención de Emilio González, gobernador de la ciudad sede, sin embargo, ese objetivo podría no ver la luz debido a los costos que representa.Río de Janeiro puede ser el ejemplo más cercano para Guadalajara en su deseo por albergar unos Juegos Olímpicos. La ciudad brasileña fue primero sede de unos Juegos Panamericanos para después ganar la lucha por obtener la justa veraniega mundial para el 2016.

Hasta el momento, información publicada en diversos medios señala que la organización de los Juegos Panamericanos Guadalajara 20011, incluyendo la creación de espacios deportivos necesarios para las competencias, podría superar los seis mil millones de pesos, una cifra lejana de los estándares utilizados por la ciudad brasileña.

De hecho, tan sólo el gasto de operación de Río 2007 como sede de Juegos Panamericanos fue de 756 millones de reales (cinco mil 670 millones de pesos), dicha cantidad se elevará para el 2016 cuando se eroguen 42 mil millones de pesos.

Para la creación y rehabilitación de inmuebles de la justa continental se invirtieron dos billones de reales (15 mil millones de pesos), un gasto 10 veces menor respecto a lo planeado para Río 2016: de 23.2 billones de reales (174 mil millones de pesos), según información proporcionada a La afición por parte del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos 2016.

Sedes sin calidad mundial

La ciudad sudamericana no partió en su candidatura de cero para obtener la sede del evento deportivo más importante del mundo. Como el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos Río 2016 lo explica, las sedes de los Panamericanos 2007 fueron construidas con el objetivo de albergar competencias de nivel mundial y cumplir con los más altos estándares de calidad.

Divida en cuatro zonas principales: Barra, Deodoro, Maracaná y Copacabana, de las sedes requeridas para el 2016 únicamente serán construidas 16, siete de ellas temporales. Actualmente, la ciudad más turística de Brasil cuenta con 18 sedes olímpicas listas y donde únicamente se realizan trabajos de mantenimiento y adecuación.

De los actuales complejos en funcionamiento el mantenimiento es una parte importante dado que pasarán nueve años desde su construcción hasta el momento en que el mundo ponga sus ojos sobre ellas. Para evitar un deterioro se encuentran bajo el resguardo del Comité Olímpico Brasileño, el gobierno federal, y en algunos casos la iniciativa privada.

En México la situación es de contraste. Aunque algunos optimistas concibieron que existen sedes con la capacidad de convertirse en olímpicas la realidad dista de las necesidades para unos Juegos Olímpicos.

Las dos joyas de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011, el estadio de atletismo y el complejo acuático tuvieron un costo de 400 millones de pesos aproximadamente cada uno, y sin embargo, esos dos escenarios no estarían listos para albergar dos de las actividades de mayor afluencia durante unos Juegos Olímpicos. El complejo para las actividades acuáticas tiene un aforo para 4,528 personas, mientras la sede de atletismo cuenta con una grada permanente de apenas nueve mil.

Para Río 2007 se construyó el complejo acuático Maria Lenk, con una capacidad para seis mil 500 personas; y sin embargo, este escenario únicamente albergará las competencias de clavados y waterpolo en 2016. Para las competencias de distancia se creará el Estadio Olímpico Acuático con una capacidad para 18 mil personas, mientras el atletismo tendrá como sede el Estadio Joao Havelange, actualmente sede del equipo Botafogo de la primera división de Brasil y con un costo de 192 millones de dólares.

Necesario el apoyo del gobierno

Para algunos, el discurso de Luiz Inacio Lula da Silva, ex presidente de Brasil, durante la reunión del COI (Comité Olímpico Internacional) en Dinamarca 2009 fue clave para que Río de Janeiro obtuviera la sede de los Juegos Olímpicos 2016. En esa intervención destacó el apoyo económico otorgado por el gobierno.

La realización de Río 2016 contará con una inversión en tres niveles de gobierno: federal, estatal y de la ciudad, todos apoyando con recursos para la celebración de la justa. De hecho, en ellos recaerá la responsabilidad de la construcción de nuevas sedes.

Esto se traduce en que los 174 mil millones de pesos necesarios para la infraestructura serán aportados por los gobiernos; un punto que en México podría causar conflictos tal como sucedió durante los preparativos para Guadalajara 2011 cuando en ocasiones el presupuesto parecía no completarse.

De hecho, los problemas de construcción de los inmuebles iniciaron desde el 2009, cuando en una entrevista a la agencia DPA, el presidente de la ODEPA, Mario Vázquez Raña, destacó que existían atrasos en la construcción de las obras, mismos que se prolongaron hasta los primeros días de actividad de la justa cuando el estadio de atletismo fue concretado fuera del plazo.

Así, mientras las palabras parecen estimular un sueño de ver a México como escenario olímpico, la realidad económica parece alejarlo, en especial, si se compara con ciudades que han quedado en el camino como Tokio o Madrid, esta última con un 70 por ciento de la infraestructura para albergar los Juegos del 2016.

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