Le va a llevar un periodo aproximado de dos años, pero le merece la pena. La historia de Jimmy, un atleta paralímpico canadiense no deja indiferente a nadie, ya que su valor y tesón para dar la vuelta al mundo en su handbike, un tipo de bicicleta que se impulsa, dirige y frena con los brazos, están más que validados. Y justificados. El motivo principal que ha instado a este deportista a cometer este admirable reto está hilado con enviar un mensaje de sensibilidad hacia el colectivo de la discapacidad, abanderando los conceptos de inclusión, accesibilidad y autoconocimiento por los cinco continentes.
Tanto Jimmy como su pareja se someterán a un recorrido de 40.000 kilómetros, atravesando un total de 27 países de los cinco continentes. Y una de esas naciones será España, donde harán parada. La misión que tienen por delante no es sencilla, pero sí tiene un objetivo muy definido: «abrir el camino hacia un mundo más inclusivo«, explica el atleta. Del mismo modo, también ha indicado que cada kilómetro que logre superar subido en su handbike sirve para recaudar fondos para el centro Adaptavie en Quebec (Canadá), una entidad que trabaja con personas que viven con trastorno físico, intelectual o del espectro autismo.
Vuelta al mundo en su handbike
Con apenas 19 años, Jimmy sufrió un accidente que le dejó parapléjico, allá por el año 1996. Este fatal suceso, no obstante, no le hizo decaer ni perder su pasión por el deporte; sino, más bien, todo lo contrario: se convirtió en deportista paralímpico. Y lo ha conseguido. Actualmente ya se encuentra inmerso en su personal aventura internacional, que dio el pistoletazo de salida el pasado 27 de junio y que está dividida en trece etapas, cada una de ellas sometidas a plazos para recorrer el mundo en un máximo de dos años.
Según informa el propio deportista en su perfil de redes sociales, desde el 30 de agosto se encuentra recorriendo el continente europeo, cuya etapa consta de de 4,948.3 kilómetros y tiene un entorno que va desde rutas costeras, montañas y áreas urbanas, pasando por ciudades como Roma, Mónaco, Barcelona, Madrid o Sevilla, entre otras. No son malas vistas. Finalizado el paso por Europa, Jimmy dará el santo a Australia, Tailandia, Argentina y Marruecos, además de otros países de Asia, América y Oriente Medio. En los momentos de debilidad, este canadiense recuerda el porqué de su aventura: la creación del centro, que se instalará en Canadá, «requiere una inversión multimillonaria crucial para establecer un centro integral que atienda las diversas necesidades de las personas con discapacidad«.
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Precisamente, este entidad se perfila como un nuevo espacio para las personas con discapacidad, que incluirá una clínica para ofrecer servicios de salud adaptados, un entorno psicosocial para fomentar el apoyo y la inclusión, y un laboratorio para impulsar la innovación y responder a las necesidades de las personas con discapacidades físicas o intelectuales o con trastorno del espectro autista. Para ello, Jimmy debe completar los 40.000 kilómetros alrededor del mundo. De momento, va por buen camino.
Cima del Kilmanjaro con una bicicleta adaptada
La palabra desafío, para Jimmy, está lejos de pertenecer a su vocabulario. Como explican en su propia página web, este atleta «no solo logró este objetivo al competir en los Juegos Paralímpicos de Turín 2006 en esquí nórdico, sino que también se unió al equipo canadiense de ciclismo manual, demostrando una notable resiliencia y determinación». Además, este canadiense junta su pasión por el deporte con su solidaridad, logrando impresionantes hitos que siempre tienen un fondo benéfico.

Así mismo, también se ha alzado como la segunda persona el mundo en alcanzar la cima del Monte Kilimanjaro utilizando una bicicleta adaptada en 2018. Por si fuera poco, un año más tarde, también se subió en su handbike para cruzar Canadá de arriba abajo: un total de 7.200 kilómetros en 65 días. «Este viaje no solo mostró su determinación incesante, sino que también inspiró a innumerables personas, demostrando que las limitaciones físicas no son barreras para alcanzar objetivos ambiciosos», indican.




