Interrogamos a…. Javier López

El jugador del Fundosa Once, Javier López. Prensa CD Fundosa Once

Prensa CD Fundosa Once – López tiene una prótesis de cadera y fémur después de que se le detectara un tumor óseo maligno en 1993, cuando tenía 22 años, quizá por su anterior práctica del yudo, un deporte en el que las caídas de cadera son constantes.

Antes de eso, y paradójicamente, empezó con el baloncesto. López, un obseso del deporte, hizo sus primeros pinitos cuando estaba en 4º de EGB. Sin embargo, después se decantó por el balonmano y llegó a jugar en el Cajamadrid dos temporadas, pero decidió dejar la pelota y las porterías para enfundarse kimonos porque cuando tenía 14 años llegó el judo a su colegio.

En el judo, llegó a ser subcampeón de Madrid en la categoría de hasta 65 kilos, y siguió practicándolo hasta que se le produjo un condrosarcoma que le obligó a colgar el cinturón negro en casa.

Como le apasiona el deporte, fue a Valencia a examinarse de una oposición para profesor de educación física, junto a un amigo. Corría 1995 y al año siguiente se casó con su novia desde los tiempos del instituto, Mariana.

Javier López supo del baloncesto en silla de ruedas por un artículo que leyó en una revista. La curiosidad le llevó a interesarse por este deporte a través de la Federación de Deportes Adaptados de la Comunidad Valenciana (FESA), donde le informaron de la existencia de dos clubes en la región: el Rangers (Valencia) y el Elche.

Preguntó primero en el Rangers, pero en el Elche le recibió Tomás Santana, toda una institución en el baloncesto en silla de ruedas como jugador, entrenador y seleccionador español, que le acogió en sus brazos y fue para él todo un padre deportivo.

Allí se quedó hasta que, por motivos laborales, regresó junto a Mariana a Madrid. Tras diez años en el Elche, en la 2008-09 fichó por el CID Casa Murcia Getafe, donde permaneció tres temporadas y vivió la evolución de un equipo que pasó de modesto a estar ahora en la élite, hasta el punto de que lidera la clasificación de la liga.

Javi López, Javilo para los amigos, equilibra su tiempo con sus tres pasiones: el baloncesto en silla de ruedas, su familia (su mujer y dos hijos, Mario y Lourdes) y su trabajo (imparte clases de educación física a alumnos de 1º, 2º y 4º de la ESO en el Instituto de Educación Secundaria Arquitecto Peridis, de Leganés).

¿Qué sensaciones tiene al militar en un equipo con tantos títulos como el Fundosa ONCE?

Lo primero que pensé después de tantos años jugando es que llegué, seguro, al mejor equipo que ha habido y que hay en España de baloncesto en silla de ruedas. Soy un afortunado, y más con la edad que tengo. ¿Sensaciones? Buenísimas porque es un grupo increíble en el que todavía queda conjuntarnos.

¿Le gustaría acabar su carrera deportiva en el Fundosa ONCE?

Sí, lo tengo claro. De hecho, estuve a un paso de terminar el año pasado mi carrera deportiva. Me ofrecieron la posibilidad de estar en Fundosa, no lo pensé y me gustaría terminar aquí, ya sea como jugador o no, y seguir vinculado al club porque creo que es un club serio.

¿Alguna vez ha tenido la tentación de arrojar la toalla en este deporte?

Yo vivía en Denia y Elche está a 130 kilómetros. Bueno, pues todos los años que estuve jugando en el Elche, jamás dije ‘no’ a ir a un entrenamiento, es decir, que si me chupaba 260 kilómetros es porque esto me apasiona y lo tengo como uno de los tres pilares que tiene mi vida: esto, mi familia y mi trabajo.

¿Qué es lo que mejor recuerda de su etapa en el Elche?

Me sentió supermimado en Elche. Tomás Santana para mí fue un padre deportivo y la primera etapa fue todo mimos hacia mí. Tomás era buen jugador, pero estaba un poco limitado a nivel técnico, aunque luego me di cuenta con el tiempo que no estaba tan limitado. Recuerdo luchar mucho por conseguir objetivos, el espíritu de lucha.

¿Y en el Getafe?

Fue una evolución, poco a poco. Empezamos siendo un equipo de barrio para luego ir subiendo a ser un equipo dentro de la élite. Recuerdo a un grupo de amigos, sobre todo el segundo año, jugando y luchando por cosas comunes.

¿Cómo ha afrontado el equipo la derrota contra el Getafe?

Es un palo duro porque el Fundosa aspira a todo en todas las competiciones. Después de que nos ganaran en la pretemporada, perder ahora no es un palo duro a nivel psicológico, pero tampoco es una derrota que te deja hundido porque perder de un punto no es un mal mayor. A la vuelta, con ganar con una canasta, estás por encima. Está claro que eso abre una puerta al continuo trabajo y a las exigencias del propio equipo.

Tiene dos hijos deportistas, Mario, que juega en las categorías inferiores del Rayo Vallecano, y Lourdes, que hace sus pinitos como atleta. ¿Le gustaría que se dedicaran profesionalmente al deporte?

A día de hoy, diría que sí, pero es duro porque el fútbol es muy complicado y el atletismo exige un sacrificio constante. Lourdes fue campeona de Madrid el año pasado en cross, en los 1.000 metros lisos en pista y en el relevo 4×60, y si con 11 años entrena un montón, imagínate cuando tienen 20 años. Pero sí me gustaría, siempre y cuando no dejen los estudios porque detrás de la vida deportiva siempre hay una vida laboral.

Estuviste en el Libro Guinness de los Récords por encestar 17 tiros libres en un minuto. ¿Cree que es una marca asequible?

Creo que hay muchos jugadores que tienen esa marca muy asequible. Estoy convencido de que en mi equipo hay gente que puede conseguir esa marca, e incluso diría que yo también.

Formó parte de la selección española en 2004, con el Preparalímpico celebrado en Foligno (Italia). ¿Qué sensaciones tuvo?

Siempre se te queda la idea de que has vestido la camiseta y, después de haber estado en el Europeo de Israel, lo recuerdo con mucho agrado.

Quedan dos semanas para que acabe el año. ¿Qué le pide a los Reyes Magos para 2012?

Que seamos felices todos aquellos que están cerca de mi y, a nivel deportivo, que el Fundosa sea el mejor equipo que hay en estos momentos en España y de los primeros en Europa porque creo que nos falta creernos que somos buenos y compaginarnos para hacer un equipo, porque hay muy buenos jugadores.

EL CUESTIONARIO

Un sueño: ver a mis chicos en el podium, ya sean los de la selección española o mis hijos.

Comida favorita: cualquiera, siempre esté bien acompañado.

Color favorito: rojo pasión.

Un libro: “El mundo amarillo”, de Albert Espinosa.

Una película: “Cuarta planta”.

Un grupo musical: AC/DC.

Una serie de televisión: Dexter.

La última película que ha visto: “Criadas y señoras”.

Actriz favorita: Meryl Streep.

Actor favorito: Clint Eastwood.

Un instrumento musical: la batería.

Una prenda de ropa: sin duda, las zapatillas de deporte.

Las vacaciones favoritas: donde sea donde esté mi pareja (Mariana), y si están los niños, qué se le va a hacer.

Un ídolo deportivo, en general: Michael Jordan.

Un ídolo en el baloncesto en silla de ruedas: Tomás Santana.

Un momento de su carrera deportiva: aunque no como jugador, la foto que tengo en el móvil del Campeonato de Europa de Israel cuando ganamos a Italia, en la que estamos abrazados los cinco miembros del equipo técnico (Óscar Trigo, Javi Pérez, Abraham Carrión, Fran Ramírez y yo). Fue un momento impresionante.

Qué opina de la política: de lo que no sé no opino.

Un momento del día: me gusta mucho meterme en la cama

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