La ‘niña de oro’ vuelve a casa

La 'niña de oro' vuelve a casaideal.es – Abandonó Granada hace ocho años para hacer realidad su sueño y desde entonces ha pisado poco la ciudad. Cambió la Alhambra por la residencia Joaquín Blume de Madrid, donde ha seguido progresando con tal de llegar a la élite. A sus veinte años, y tras incontables horas de esfuerzo, Lidia Redondo ha conseguido hacer realidad su sueño: competir con el equipo nacional en unos Juegos Olímpicos. La granadina -única representante de la provincia en la cita de Londres junto al palista de tenis de mesa He Zhi Wen, ‘Juanito’, y a los paralímpicos- ya cuenta los días que restan para poner en liza sus habilidades sobre el tapiz. «Solo faltan dos meses y ya estamos con los últimos detalles para que salga todo perfecto, podamos hacer una buena competición y dejemos a España en la mejor clasificación posible», comenta la gimnasta.
Redondo participará junto con el combinado español en dos ejercicios, el mixto de tres cintas y dos aros y el de cinco pelotas. El anhelo de pisar el podio está muy presente, aunque sin excesos de confianza. «Ahora mismo somos uno de los países más fuertes e intentaremos luchar por las medallas, pero está complicado», afirma. Para obtener el billete para este verano fue necesario sufrir ya que hubo que acudir al Preolímpico disputado en enero. Allí, el equipo nacional se mostró intratable y arrasó al conquistar dos oros que valieron el pase para Londres. Esa claridad con la que se impusieron, junto a los últimos resultados cosechados, invitan sin duda a soñar.
España logró el oro en la Copa del Mundo disputada hace unos meses en Sofía (Bulgaria) y también se rozó la presea en el campeonato de Europa disputado la semana pasada. Sin embargo, un fallo con una cinta truncó todas las esperanzas. Redondo explica que «se nos enganchó en unas de las vigas del techo y nos quedamos con todas las ganas. Fue culpa de la organización, no nuestra, y contra eso no podemos hacer nada. En Londres el techo será más alto y no tendremos ese impedimento».
En ese torneo también hubo un problema con la música, que tardó más de un minuto en arrancar y que, a la postre, provocó que las chicas tuvieran que retirarse para volver cuando se solventara. No fue la mejor manera de afrontar una prueba en la que se jugaban los primeros puestos. Con respecto al ejercicio efectuado en el Preolímpico y que tan buen resultado dio, las españolas han realizado «pequeñas variaciones para mejorar la puntuación. Hemos añadido un poco más de dificultad para que nos vean mejor los jueces». Todo es poco para sumar un éxito en Londres que no obsesiona a las españolas.
«Quien no sueña, no gana»

La primera gimnasta granadina en acudir a unas Olimpiadas asevera que «es cierto que de la gimnasia rítmica solo se habla cada cuatro años, pero no tenemos presión porque no pensamos en ganar una medalla, sino en ir y hacerlo bien. Si realizamos nuestro trabajo las medallas vendrán solas. Quien no sueña no gana, pero es muy difícil lograr el oro en los Juegos».
La ‘niña olímpica’, como le decían sus amigos cuando era pequeña, ya ha conseguido su gran deseo de representar a España en el torneo más importante para un deportista. Sin embargo, ahora quiere cambiar su apodo al de ‘niña de oro’, que fue lo que le gritaban ayer sus familiares y amigos en el pabellón de la Ciudad Deportiva de Armilla, donde desarrolló una exhibición tras la que recibió el homenaje del diputado de Deportes Francisco Rodríguez.
A ese escenario, donde tanto tiempo pasó como componente del Club Granada, regresó Redondo para deleite de las alumnas que integran ahora mismo ese equipo. El aparato escogido fue la cinta y con ella efectuó unos movimientos que hipnotizan por la fluidez y la plasticidad empleadas. Apenas fue un par de minutos, pero suficientes para que las jóvenes que ahora ven la rítmica como un entretenimiento den un paso más de ambición y digan que de mayor quieren ser como Lidia, la niña que efectivamente se convirtió en olímpica.

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