Valera: a por su segundo oro paralímpico

Álvaro Valera, oro de tenis de mesa paralímpico en Sidney 2000 y cuatro veces campeón de Europa.

Nacho Abad Andújar/Rivas al Día. El único oro paralímpico del tenis de mesa español lo ganó el sevillano Álvaro Valera en Sidney 2000. Ni en Atenas (2004) ni en Beijing (2008) se ha repetido la hazaña, aunque el jugador del Tenis de Mesa Rivas, que en octubre cumplirá 30 años, se colgó el bronce en la capital china. Por eso, 12 años y tres Juegos después, toca morder metal áureo de nuevo.

Él lo sabe y no se agazapa: «Voy a por el oro. Llego muy bien preparado. He ganado los tres torneos internacionales que he disputado esta temporada: los factores 40 de Eslovaquia y Eslovenia (equivalentes en tenis a un Wimbledon o Roland Garros) y el factor 20 de Hungría (como un Master 1.000)».

Actual número uno del ranking mundial, integrante del club ripense desde hace siete campañas y habitante capitalino, su palmarés deslumbra: a las dos medallas paralímpicas se suma un oro individual en el Mundial de 1998 y otro por equipos en 2010. Y en Europa, arrasa: campeón individual en 2011, 2009, 2007 y 2001 y por equipos en 2009, 2007 y 1999.

Valera, que padece distrofia muscular en sus extremidades, compite en categoría 6 (de la 1 a la 5 se concursa en silla de ruedas; de la 6 a la 10, de pie, siendo el nivel 6 el de menor movilidad; la categoría 11 es para deportistas con discapacidad intelectual). Su participación olímpica es doble: individual y por equipos con el barcelonés Jordi Morales García. Aunque en el segundo caso, la medalla se antoja lejana: se miden a parejas con mejor movilidad (compiten juntos los niveles 6, 7 y 8).

España, que participa en 15 de las 20 modalidades deportivas paralímpicas que se disputan en Londres, ha inscrito a 142 competidores. Seis de ellos son los palistas masculinos, que pelean con 168 adversarios [no hay representación femenina]. Valera es la máxima esperanza nacional, su estandarte. Y en su categoría, «el rival a batir». «Mis adversarios jugarán contra mí al 200%», anticipa.

Su estreno olímpico es el sábado 1 de septiembre [cerrada ya esta edición de ‘Rivas al Día’]: en categoría individual y directamente en cuartos de final (11.45). A los cuatro mejores del ranking mundial se les concede el privilegio de saltarse las series preliminares.

Su contrincante más temible es el belga Peter Rosenmeir, número dos del mundo y oro en los Juegos de Beijing 2008, pero al que ya ganó este año en la final del mencionado open de Eslovaquia por 3 set a 1. «Es el rival más incómodo». Un tailandés (3º del mundo) y un francés (4º) tratarán de interponerse en el camino de Valera: probablemente se mida a uno de los dos en semifinales (sábado 1, 18.15).

La final se celebra el domingo 2 a las 11.00. Ya por equipos, la competición arranca el miércoles 5 (9.00), y ahora sí, toca jugar preliminares (cuartos y semifinales, jueves 6; la final, el viernes 7 a las 12.30). Consciente de su excelente nivel y sus posibilidades, Valera ha entrenado «muy duro» este verano en la concentración que la Federación Española ha organizado en la residencia Blume de Madrid. Sesiones de mañana y tarde junto a sus compañeros paralímpicos.

VISTO POR SU CLUB

«Valera representa el éxito del esfuerzo. Es una referencia para cualquier jugador del club», dice el presidente del Tenis de Mesa Rivas, Vicente Cogolludo, que lo fichó hace siete años para ser titular con el equipo senior en la División de Honor [la segunda categoría nacional donde se mide a jugadores sin discapacidad].

«A pesar de que su movilidad se ha reducido con los años [Valera empezó su carrera en la categoría 8 y ahora pelea en la 6], y la dificultad que eso representa para un deportista de élite como él, su entrega y voluntad son admirables», prosigue Cogolludo.

Su entrenador en el club, y seleccionador nacional entre 2006 y 2011, Carlos Molina, lo corrobora: «Lo mejor de él es su talento y habilidad. Es una satisfacción enorme que un jugador del equipo represente a España en unos Juegos. Además, es muy buena gente, simpático y nada egoísta». Ambos sueñan con un horizonte teñido de oro: «Estamos convencidos de ello. Como no gane le corremos a gorrazos», bromea el presidente. Su entrenador insiste: «El oro es su medalla». El domingo 2 de septiembre se sabrá si el único campeón paralímpico español del tenis de mesa repite la gesta de Sidney.

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