Muchas personas en España sufren de vértigos. Sin embargo, es probable que la mayoría de estas personas desconozcan que pueden obtener el reconocimiento de una incapacidad permanente por vértigos.
En este sentido, el abogado y CEO de Fidelitis, Lorenzo Pérez, argumenta que «los vértigos son una secuela de diferentes patologías. En todos los casos, son secuelas que pueden producir tanto una baja laboral por incapacidad temporal como una incapacidad permanente».
Incapacidad permanente por vértigos
Tal y como hemos comentado anteriormente, los vértigos pueden causar el derecho a obtener el reconocimiento de una incapacidad permanente; aunque no siempre. Para solicitar una incapacidad permanente por vértigos, es necesario tener en cuenta una serie de factores.
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En primer lugar, hay que recordar que las pensiones de incapacidad permanente son prestaciones contributivas que tienen como objetivo proteger económicamente a un trabajador cuando, debido a una lesión o enfermedad presenta limitaciones para desarrollar su profesión habitual o cualquier actividad laboral.
Al respecto, Lorenzo Pérez señala que «dependiendo de la gravedad y la frecuencia de los vértigos, es una secuela que puede ser muy limitante en el ámbito laboral. Puede producir bajas de corta, media y larga duración». Además, en ocasiones, también puede generar el derecho a una incapacidad permanente.
Por otro lado, los profesionales de la Clínica Universidad de Navarra manifiestan que «el vértigo es un trastorno del equilibrio que hace referencia siempre a una sensación de movimiento que una persona tiene sin que exista, es una alucinación del movimiento, y se debe a una alteración del sistema vestibular (alojado en el oído interno y cuyo centro neurológico está en el tronco del encéfalo), mientras que el mareo es un trastorno del equilibrio no siempre relacionado con éste».
Muchas personas tienden a confundir los episodios de mareos con los vértigos. Aunque son situaciones que comparten cierta similitud, se trata de dos conceptos totalmente diferentes.
Factores a tener en cuenta
En primer lugar, si una persona sufre de vértigos, debe conocer si esos vértigos son consecuencia de una patología principal. Además, también es preciso analizar si dicha enfermedad también ocasiona otras secuelas.
A partir de ahí, Lorenzo Pérez manifiesta que «se debe analizar si la patología es suficientemente incapacitante como para iniciar una solicitud de incapacidad permanente«. No siempre es posible obtener una incapacidad permanente por vértigos, ya que depende de diferentes factores.
Puede darse el caso de que estos episodios desaparezcan gracias a determinados tratamientos o medicación. En este tipo de casos, no es posible obtener una incapacidad permanente por vértigos.
No obstante, el CEO de Fidelitis aclara que «si los episodios de vértigo no son reversibles y te impiden realizar tu trabajo, pueden ser causa de incapacidad permanente». Los grados de incapacidad permanente más habituales que se suelen conceder por vértigos son la incapacidad total o la incapacidad absoluta.
Ante cualquier duda, lo más recomendable es acudir a un abogado especialista en la materia para que pueda analizar el cuadro clínico del trabajador, sus limitaciones en el ámbito laboral y las posibilidades de éxito al solicitar la incapacidad permanente.