Los datos no engañan. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística -INE-, en España ya hay más de cuatro millones de personas que presentan algún tipo de discapacidad. En esta línea, se trata de un colectivo que sufre notablemente las siempre arduas condiciones a la hora de acceder a la vivienda y al empleo, lo que, automáticamente, convierten este tema en su principal reivindicación, de acuerdo con el informe ‘Discapacidad y expectativas para el nuevo año‘, de la Fundación Addeco. Así mismo, también en América Latina, una de cada dos personas con discapacidad se encuentra en situación de desempleo, según información del Banco Mundial.
Por tanto, ante tantas trabas y barreras sociales, especialmente en el sector laboral, muchas personas con discapacidad se decantan por el autoempleo, es decir, optan por desarrollar su propio negocio. En consecuencia, de acuerdo con ‘El Libro Blanco del Emprendedor con Discapacidad‘, el 50% de estos individuos, además de trabajar por cuenta propia, también son una fuente de empleo para otras personas. Por tanto, se deduce que el emprendimiento se ha perfilado y se ha alzado como un potente vehículo para romper barreras y eliminar etiquetas de la sociedad.
‘Por Talento Emprende’
Una de cada seis personas en el mundo ya presenta una discapacidad, según datos ofrecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por ello, esta situación ha derivado en que emprender se haya convertido en una grata oportunidad para alcanzar la inclusión, un concepto universal y por el que las administraciones, en conjunto con la sociedad, deben trabajar para instalar en todas las áreas. No obstante, para desarrollar e impulsar proyectos de emprendimiento, las personas que así lo deseen pueden ser beneficiarias de determinadas ayudas y subvenciones, destinadas a impulsar su iniciativa y bajo el amparo de entidades sociales, como la Fundación ONCE.
En esta línea, ‘Por Talento Emprende‘ se enmarca dentro de un programa desarrollado por la Fundación ONCE e Inserta Empleo, mediante la cofinanciación del Fondo Social Europeo, que ofrece información y asesoramiento personalizado, además de ayudas económicas, destinados al fomento y a la generación de empleo. De hecho, en términos numéricos, a lo largo del año 2022, este programa ya permitió ver la luz a más de 120 iniciativas laborales de personas con discapacidad.
Del mismo modo, dentro del programa ‘Por Talento Emprende’, aquellos emprendedores que acrediten un grado de discapacidad igual o superior al 33% podrán beneficiarse de las iniciativas que se propone, como hacer uso de ‘crowdfunding’, que es una forma de financiación que permite respaldar un proyecto a cambio de una recompensa. También el proyecto EmcA -Emprendimiento con Apoyo-, definido como una modalidad que insta a poner en marcha proyectos empresariales sostenibles, además de brindar empleo por cuenta propia a personas con discapacidad y que sufran complicaciones a la hora de sumergirse en el mercado laboral.
Deducciones IRPF
Las personas emprendedoras y que, de la misma manera, acrediten un grado de discapacidad igual o superior al 33% también podrán perfilarse como beneficiarios de determinadas bonificaciones fiscales, como es, entre otras medidas, la deducción del Impuesto Sobre la Renta de Personas Físicas -IRPF-, un tributo que grava las ganancias obtenidas por cada trabajador durante el ejercicio fiscal. Además, este mismo colectivo también podrá beneficiarse de una deducción en los seguros con cobertura personal y familiar, informa la entidad financiera BBVA.
Así mismo, la cantidad total de desgravación incrementa hasta alcanzar un máximo de 1.500 euros, «una cifra superior a los 500 euros aplicables para el resto de los autónomos», indica el banco. También es importante destacar que, en España, los trabajadores por cuenta propia con una discapacidad igual o superior al 33%, pueden acceder a una serie de bonificaciones en su cotización a la Seguridad Social, según el sistema de cuotas para autónomos, publicado en el año 2023. Se trata de la aplicación de una tarifa plana para los siguientes casos, de acuerdo con BBVA:
- Cuota fija de 80 euros para los primeros 24 meses de actividad.
- Cuota fija de 160 euros para la actividad comprendida entre los meses 25 y 60.