Desde marzo de 2025, las personas trabajadoras que donen en vida un órgano o tejido para trasplante tienen derecho a una baja laboral especial cobrando el 100% de su base reguladora. Esta protección se recoge en la Ley 6/2024, de 20 de diciembre, publicada en el BOE, que crea una “situación especial de incapacidad temporal” para donantes vivos.
Hasta ahora, la baja por una donación se gestionaba como una incapacidad temporal común o como mejora voluntaria de la empresa o del convenio, por lo que el trabajador podía perder parte de sus ingresos. Con la nueva regulación, se garantiza que el donante no vea reducido su nivel de ingresos durante todo el proceso médico asociado a la donación.
¿Quién puede cobrar el 100% del sueldo?
La medida se dirige a un colectivo muy concreto: las personas trabajadoras que donen en vida órganos o tejidos para trasplante. Hablamos, por ejemplo, de donaciones de riñón, parte del hígado u otros tejidos que médicamente puedan realizarse en vida.
Esta protección se aplica tanto a trabajadores del régimen general como a otros colectivos equiparados (como determinados funcionarios), siempre que estén incluidos en el sistema de Seguridad Social y la donación sea para trasplante. La Seguridad Social subraya, además, que no se exige un periodo mínimo de cotización: aunque lleves poco tiempo dado de alta, puedes acceder a esta prestación especial.
¿Cuánto se cobra y quién paga la prestación?
La prestación económica en esta situación especial consiste en un subsidio equivalente al 100% de la base reguladora de la incapacidad temporal por contingencias comunes. En la práctica, esto significa que el trabajador donante cobra el equivalente íntegro de su salario de referencia, y no un porcentaje reducido como ocurre en una baja por enfermedad común.
El pago corre a cargo de la entidad que normalmente gestiona las bajas: Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), Instituto Social de la Marina (ISM) o la mutua colaboradora con la Seguridad Social, según el caso. La prestación se devenga desde el mismo día de la baja médica, sin los días “sin cobrar” que se dan en otras incapacidades temporales.
¿Qué periodos cubre esta baja especial?
La ley no se limita al día de la cirugía, sino que protege todo el itinerario clínico en el que el donante esté incapacitado para trabajar y recibiendo asistencia sanitaria. Esto incluye:
- Días de pruebas y evaluaciones previas, siempre que impliquen incapacidad para trabajar y requieran baja médica.
- El ingreso hospitalario para la preparación y realización de la intervención de donación.
- La convalecencia, revisiones y seguimiento médico hasta el alta por curación.
Cuando las pruebas previas solo supongan ausencias puntuales dentro de la jornada, sin necesidad de baja médica, se aplica el permiso retribuido específico para actos preparatorios de la donación reconocido también por la Ley 6/2024. De este modo, el donante queda cubierto tanto si necesita un parte de baja como si solo debe ausentarse durante unas horas para estudios previos.
Cómo solicitar la baja al 100% si vas a donar un órgano
El procedimiento es similar al de cualquier incapacidad temporal, con algunos matices importantes.
- El equipo médico del sistema sanitario emite el parte de baja por incapacidad temporal ligada a la donación de órganos o tejidos.
- El trabajador entrega este parte a su empresa en los plazos habituales, indicando que se trata de una donación en vivo para trasplante.
- La empresa comunica la baja al INSS/ISM o a la mutua que tenga cubierta la contingencia común.
- La entidad gestora reconoce la situación especial de incapacidad temporal y abona el subsidio equivalente al 100% de la base reguladora mientras dure la baja.
Es recomendable conservar toda la documentación sanitaria relacionada con la donación (informes, citaciones, partes médicos) por si la Seguridad Social solicita aclaraciones sobre las fechas o el alcance de la incapacidad. Además, muchos despachos laborales aconsejan informar con antelación al departamento de recursos humanos para coordinar permisos preparatorios y baja médica de forma ordenada.
Por qué esta medida es clave para los donantes y para el sistema
España es uno de los países líderes en donación y trasplantes, y la figura del donante vivo resulta decisiva para reducir las listas de espera y mejorar el pronóstico de muchos pacientes. Sin embargo, el miedo a perder ingresos durante la baja médica podía ser un freno importante para algunos trabajadores que se planteaban donar.
Con la Ley 6/2024, el mensaje es claro: si decides donar un órgano o tejido, el sistema de Seguridad Social te respalda y garantiza tu nivel de ingresos durante todo el proceso, sin exigir antigüedad mínima. Esto refuerza la protección social al donante, reduce la incertidumbre económica y alinea la normativa laboral con el reconocimiento ético y sanitario de un acto profundamente altruista.