En 2026, el Salario Mínimo Interprofesional se ha fijado en 17.094 euros brutos al año, repartidos en 14 pagas de 1.221 euros mensuales. Esto significa que, aunque cobres el salario mínimo, tu empresa puede aplicarte retenciones de IRPF en la nómina a lo largo del año.
La novedad clave es que el Gobierno ha aprobado una deducción específica en el IRPF para proteger a los sueldos más bajos, que puede llegar a 590,89 euros anuales para quienes cobran el SMI íntegro. Esta deducción se aplica de forma progresiva a trabajadores con ingresos del trabajo de hasta algo más de 20.000 euros brutos al año.
SMI 2026: cifras oficiales y referencia legal
El SMI es la remuneración mínima que debe percibir una persona trabajadora por una jornada completa, con independencia de su sector. Para 2025 se fijó en 1.184 euros brutos al mes en 14 pagas, lo que supone 16.576 euros anuales. En 2026 el mínimo sube hasta los 17.094 euros brutos al año, manteniendo la estructura de 14 pagas.
El salario mínimo se aprueba mediante real decreto y se calcula tomando en cuenta la evolución de los salarios, la productividad y la situación económica general. Además, forma parte de la estrategia para que el SMI alcance el 60% del salario medio, en línea con la Carta Social Europea y los objetivos de cohesión social.
Nueva deducción de hasta 590 € en el IRPF: quién puede aplicarla
El Congreso ha aprobado una deducción específica en el IRPF dirigida a quienes perciben el SMI y a trabajadores con rentas bajas. El objetivo es garantizar que el salario mínimo quede, de facto, exento de este impuesto, y aliviar la carga fiscal de quienes ganan menos de 20.000 euros brutos anuales.
- Cuantía máxima: 590,89 euros de deducción anual cuando tus rendimientos íntegros del trabajo sean iguales o inferiores al SMI de 2026 (17.094 euros).
- Tramo ampliado: la deducción se reduce de forma progresiva hasta desaparecer a partir de 20.048,45 euros de rendimientos del trabajo.
- Impacto estimado: una persona que cobre el SMI en 2026 pagará alrededor de 365 euros menos de IRPF que en 2025, según cálculos del propio Gobierno.
Cómo se calcula la deducción si ganas más que el SMI
Si tus rendimientos del trabajo superan ligeramente el SMI pero no llegan a 20.048,45 euros al año, la deducción no desaparece, sino que se reduce con una fórmula concreta. La regla es:
- Se parte de 590,89 euros.
- Se resta el resultado de multiplicar por 0,2 la diferencia entre tus rendimientos del trabajo y 17.094 euros.
Ejemplo práctico:
- Ingresos del trabajo en 2026: 17.500 euros.
- Diferencia con el SMI: 17.500 – 17.094 = 406 euros.
- 20% de esa diferencia: 406 × 0,2 = 81,2 euros.
- Deducción final: 590,89 – 81,2 = 509,69 euros a tu favor en la declaración.
¿Tengo que presentar la Renta si cobro el SMI?
Aquí está uno de los puntos clave que más dudas genera. Aunque el SMI no alcanza los 22.000 euros brutos anuales que marcan, con carácter general, la obligación de declarar cuando solo hay un pagador, la realidad práctica cambia a partir de ahora.
- Si solo tienes un pagador y tus ingresos no superan 22.000 euros, en principio no estás obligado a declarar.
- Sin embargo, si cobras el SMI o una cantidad cercana y te han aplicado retenciones de IRPF, te interesa presentar la declaración para que se aplique la deducción y puedas recuperar lo retenido.
- Diversos análisis apuntan a que millones de asalariados con rentas de hasta 20.000 euros podrían beneficiarse de esta devolución, siempre que presenten su Renta.
La ley prevé la exención a través de la declaración, no en la nómina: es decir, la empresa retiene durante el año y la Agencia Tributaria regulariza y devuelve en la campaña de la Renta.
El nuevo esquema fiscal hace que el salario mínimo quede protegido frente al IRPF, pero esa protección solo se materializa si presentas la declaración de la Renta y aplicas la deducción correctamente. Para la mayoría de personas que cobran el SMI o rentas próximas, el mensaje práctico es claro: conviene declarar aunque no sea obligatorio, porque Hacienda puede devolverte buena parte, o incluso todo, lo que te han retenido durante el año.