En pleno 2025 aún siguen produciéndose algunas situaciones de discriminación laboral hacia las personas con discapacidad. No obstante, las personas con discapacidad deben saber que existen diferentes leyes que las protegen en este ámbito.
Por tanto, es fundamental que las personas con discapacidad y su entorno sepan cómo actuar ante una situación de discriminación laboral. Así, en el ámbito laboral pueden darse diferentes tipos de discriminación hacia las personas con discapacidad.
Tipos de discriminación laboral por discapacidad
En primer lugar, vamos a determinar qué se entiende por discriminación laboral por discapacidad. Los abogados de ‘Fidelitis’ explican que «la discriminación laboral por discapacidad se refiere a cualquier trato desfavorable hacia un empleado o candidato a empleo debido a una discapacidad, ya sea evidente o no evidente».

A continuación, vamos a enumerar algunos de los tipos de discriminación laboral que pueden sufrir las personas con discapacidad:
- Discriminación directa: Cuando el empresario toma decisiones basadas exclusivamente en la discapacidad del trabajador.
- Discriminación indirecta: Cuando una decisión empresarial neutra afecta de manera considerable en las personas con discapacidad.
- Acoso laboral: En caso de que se produzcan conductas o actitudes hostiles y repetitivas hacia un trabajador con discapacidad.
Un ejemplo de discriminación directa puede ser el rechazo de un trabajador como candidato al puesto de empleo por tener una discapacidad física, sin tener en cuenta su capacidad para realizar dicho trabajo o su formación.
En los últimos años se han producido importantes avances legislativos en España para proteger a las personas con discapacidad en el ámbito laboral. Sin embargo, aún siguen existiendo casos tanto de discriminación directa como indirecta a personas con discapacidad.
Cómo actuar ante una discriminación laboral
En caso de que se produzca una discriminación laboral por discapacidad, los expertos de ‘Fidelitis’ recomiendan seguir un procedimiento específico de actuación para reparar los daños, ya que la legislación ampara a las personas con discapacidad en este tipo de situaciones.
Lo primero que se debe hacer es documentar la discriminación. Es decir, recopilar todas las pruebas posibles para demostrar que, efectivamente, se ha producido una situación de discriminación laboral por discapacidad.
Entre las pruebas se pueden presentar correos electrónicos, mensajes por WhatsApp, testimonios de testigo o registro de incidentes. Cualquier detalle puede ser clave para denunciar la situación de discriminación.
Antes de llevar a cabo una acción específica y proceder legalmente, siempre es aconsejable hablar con el empresario e intentar solucionar lo ocurrido de forma interna. Esta comunicación con el empresario se puede realizar con una reunión formal o mediante una carta de reclamación.
Si esta mediación previa no surte los efectos deseados, es adecuado intentar una mediación a través de organismos especializados:
- Presentando una denuncia ante la Inspección de Trabajo, que puede mediar entre ambas partes para buscar una solución.
- Servicios de mediación y arbitraje laboral: Este tipo de organismos puede mediar para facilitar un acuerdo entre las partes.
En caso de que nada de lo anterior lleve a una resolución satisfactoria para la persona afectada, el siguiente paso será presentar una demanda judicial por discriminación laboral a causa de discapacidad. Igualmente, la persona con discapacidad afectada también puede presentar una demanda por daños y perjuicios.