Con la llegada del otoño y las jornadas más cortas de luz solar, se acerca uno de los ajustes más esperados del calendario: el cambio al horario de invierno. Este año, la fecha marcada será el domingo 27 de octubre de 2024, cuando, de madrugada, los relojes deberán atrasarse sesenta minutos.
A las 03:00 de la madrugada en la península y Baleares, los relojes volverán a marcar las 02:00, mientras que en Canarias el cambio tendrá lugar a las 02:00, regresando a la 01:00. De esta manera, esa jornada contará oficialmente con 25 horas, lo que se traduce en una hora más de descanso.
Una tradición regulada por normativa europea
El ajuste de relojes no es una costumbre reciente ni opcional: se encuentra regulado en el marco de la Directiva 2000/84/CE del Parlamento Europeo y, en España, por el Real Decreto 236/2002, que estableció de forma indefinida la aplicación del horario de verano y su finalización el último domingo de octubre.
Para garantizar la planificación a largo plazo, la Orden PCM/186/2022 fijó las fechas exactas de los cambios de hora desde 2022 hasta 2026. En este calendario oficial se incluye el actual, que indica que el horario de verano de 2024 finaliza el 27 de octubre. El documento completo puede consultarse en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Un debate aún abierto
Aunque cada año surge el debate sobre si debe mantenerse o eliminarse este sistema de horarios, lo cierto es que, por el momento, España sigue adaptándose a este ajuste estacional. La Comisión Europea llegó a proponer en 2018 la supresión de los cambios, pero la medida no ha sido adoptada definitivamente. En nuestro país, los expertos han aconsejado no precipitar decisiones y vincular cualquier reforma a los usos del tiempo de la sociedad.
Mientras tanto, los ciudadanos deberán preparar sus rutinas para este próximo cambio que, aunque supone un pequeño reajuste, marca el inicio de meses con atardeceres más tempranos y la entrada en pleno del horario de invierno.