Estas son las 10 enfermedades que más pensiones por incapacidad generan en España

De acuerdo con el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España, «se consideran enfermedades crónicas aquellas enfermedades de larga duración y, por lo general, de progresión lenta«. Es decir, se conoce con este sobrenombre a cualquier patología con una duración mayor a seis meses que, en este sentido, representan la causa de mortalidad más importante, siendo responsables del 63% de las muertes a nivel mundial», como establece la entidad estatal.

Bajo esta lupa, las personas que padecen algún tipo de enfermedad crónica poseen susceptibilidad a algunas enfermedades inmunoprevenibles, tanto por la propia enfermedad de base, la peor evolución que pueden tener ante una infección o incluso por los tratamientos que reciben, por lo que puede ser necesaria la readaptación de los programas de vacunación a las características de la persona enferma. En general presentan una menor respuesta inmune a las vacunas que las personas sanas, siendo necesario en algunos casos realizar estudios serológicos para comprobar la inmunidad.

Enfermedad crónica y pensión por incapacidad

La incapacidad permanente, de acuerdo con la Seguridad Social, se define como una condición reconocida cuando un trabajador, tras haber pasado por un período de incapacidad temporal, es evaluado y declarado no apto para continuar desempeñando su profesión habitual o cualquier otra actividad laboral debido a limitaciones funcionales o anatómicas significativas. Este estado le da derecho a recibir una pensión, cuyo proceso de reconocimiento y gestión está a cargo del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).

Por tanto, las enfermedades de carácter crónico pueden tener un impacto significativo en la vida de los trabajadores, llegando en algunos casos a afectar su capacidad para desempeñar sus funciones laborales de manera habitual y continua. En España, cuando una enfermedad crónica impide que un trabajador realice su trabajo de forma permanente, es evaluado para determinar si califica para una incapacidad permanente.

En definitiva, estas graves patologías requieren de un control y tratamiento continuo, y tienen un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes. Además, pueden tener complicaciones que requieren atención médica especializada y pueden influir significativamente en la capacidad de trabajo de una persona, a menudo requiriendo adaptaciones en el lugar de trabajo pueden llevar a una incapacidad permanente.

Cuantía a recibir por enfermedad crónica

De acuerdo con el portal PayFit, si el empleado sufre de una enfermedad crónica incapacitante, el importe de la pensión por incapacidad permanente que recibe dependerá principalmente de dos elementos:

  • Base reguladora: Es importante distinguir si la incapacidad se debe a un accidente laboral o enfermedad profesional, o a una enfermedad común. En el caso de enfermedad común, es necesario haber cotizado un período mínimo para poder calcular esta base.

  • Grado de incapacidad: La cantidad de la pensión está directamente relacionada con el grado de incapacidad asignado. Este porcentaje puede variar desde el 55% de la base reguladora para una incapacidad permanente total, hasta el 100% en casos de incapacidad permanente absoluta y Gran Invalidez. Además, las prestaciones económicas en estos últimos grados están exentas del pago del IRPF.

En definitiva, las enfermedades crónicas son afecciones médicas de larga duración que, por lo general, progresan lentamente. Son persistentes y tienen efectos a largo plazo. Algunos ejemplos de enfermedades crónicas que son comúnmente reconocidas y que, por ende, pueden derivar en incapacidad permanente son las siguientes:

  1. Diabetes
  2. Enfermedad Cardiovascular
  3. Asma
  4. Artritis
  5. Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)
  6. Cáncer
  7. Enfermedades Neurodegenerativas
  8. Enfermedad Renal Crónica
  9. Esclerosis Múltiple
  10. VIH/SIDA