Para tener derecho a cobrar la pensión no contributiva en España, también conocida como pensión por discapacidad, es obligatorio cumplir una serie de requisitos básicos. Además, para renovar el derecho a su percepción es necesario cumplir con ciertas condiciones exigidas por el IMSERSO (Instituto de Mayores y Servicios Sociales).
La pensión por discapacidad del IMSERSO está destinada a personas con una discapacidad mínima del 65% y que se encuentran en una situación de vulnerabilidad económica. Se trata de una prestación de protección.
Documento para no perder la pensión por discapacidad
La pensión no contributiva de incapacidad se puede percibir desde los 18 a los 65 años de edad, siempre que la persona beneficiaria siga cumpliendo con los requisitos que dieron origen al reconocimiento de la prestación.

Cada año, la persona perceptora de la pensión debe acreditar que sigue cumpliendo con los requisitos necesarios para tener derecho a la misma. Mientras persistan los requisitos, podrá continuar cobrando la prestación.
Además, cada año, el ciudadano o ciudadana en cuestión está obligado a presentar la Declaración Anual de Rentas ante el IMSERSO. Este documento es clave para no perder el derecho a seguir cobrando la pensión por discapacidad.
Esta Declaración Anual de Rentas tiene como objetivo demostrar que el ciudadano sigue cumpliendo con el requisito de carencia de rentas y, por tanto, continúa con el derecho a cobrar la pensión no contributiva de incapacidad. Dicho documento debe presentarse ante el IMSERSO durante el primer trimestre del año.
En concreto, desde el IMSERSO recuerdan que «las personas beneficiarias de pensión de incapacidad en su modalidad no contributiva están obligados a presentar en el primer trimestre del año una declaración de los ingresos o rentas computables de la respectiva unidad económica de convivencia, referidos al año inmediatamente anterior, así como las posibles variaciones y previsiones relativas al año en curso».
Consecuencias de no presentar la Declaración Anual de Ingresos
El hecho de no presentar la Declaración Anual de Rentas en el plazo establecido, puede tener consecuencias importantes para la persona beneficiaria de la pensión no contributiva de incapacidad. Por ello, consiste en un documento de gran relevancia para todas aquellas personas que cobran esta prestación no contributiva en España.
Entre otras cosas, el IMSERSO procederá a suspender el pago de la pensión no contributiva en caso de no presentar la Declaración Anual en el plazo indicado. Hasta que no se presente la Declaración Anual de Rentas, no se reactivará el pago de la prestación al ciudadano.
En este tipo de situaciones, se aplicará como máximo una retroactividad de 90 días naturales a contar desde la fecha en la que se presente la correspondiente declaración y el ciudadano acredite que sigue cumpliendo con todos los requisitos necesarios.
Como conclusión, desde el IMSERSO aclaran que «en el procedimiento de revisión anual se procede a establecer la cuantía definitiva del año anterior y determinar la cuantía para el año en curso en base a los datos económicos y de convivencia declarados por el titular de pensión para dichos años, así como regularizar los importes de pensión percibidos».