Las personas con discapacidad constituyen un importante colectivo dentro de la sociedad, que deben estar amparadas bajo dos conceptos universales: inclusión y accesibilidad. Sólo para la premisa de cumplir e instaurar, de forma definitiva, estas cualidades en el ámbito social se podrá lograr una equidad de condiciones y una normalización de las lesiones de cada individuo, que es lo que se persigue. Así mismo, para solicitar el certificado de discapacidad se deben cumplir una serie de requisitos, pautados por los organismos competentes, además de presentar la pertinente documentación, entre la que se incluyen los informes médicos de cada persona.
En este sentido, los pacientes que opten a solicitar el certificado de discapacidad deben conocer que no se limita a un simple diagnóstico, sino que es un documento que va a determinar la concesión o negativa para ser beneficiario de este certificado, en función de las lesiones y patologías de cada persona. Por ello, el informe médico debe constar de los siguientes apartados:
- Datos personales del paciente.
- Fecha y registro del hospital o centro médico.
- Antecedentes médicos.
- Diagnóstico clínico.
- Intervenciones y pruebas realizadas.
- Seguimiento médico.
- Tratamientos recibidos.
- Limitaciones anatómicas, psicológicas y funcionales.
- Necesidad de ayuda de tercera persona.
Informe médico para solicitar el certificado de discapacidad
Los Equipos de Valoración y Orientación -EVO- será el organismo encargado de valorar el grado de discapacidad de cada persona solicitante en función de cómo afectan a su vida cotidiana las patologías pasadas y presentes, sin importar el momento en el que aparecieron, ya sea desde nacimiento o de manera sobrevenida. Así mismo, los EVO conforman un equipo multidisciplinar, integrado por profesionales de la salud como médicos y psicólogos y asistentes sociales.
Del mismo modo, de acuerdo con Fidelitis, el grado de discapacidad se define como «un porcentaje que evalúa las deficiencias físicas, psíquicas, intelectuales o sensoriales de una persona, además de otros factores sociales complementarios como el entorno familiar, la situación laboral o la formación académica o cultural que puedan dificultar su integración social». En esta línea, la Agencia Tributaria establece que se deberá acreditar el grado de discapacidad, la necesidad de ayuda de terceras personas o la movilidad reducida con un certificado emitido por el IMSERSO -Instituto de Mayores y Servicios Sociales- o por el órgano competente de la Comunidad Autónoma.
El porcentaje mínimo establecido por la Administración para obtener el certificado de discapacidad es del 33%, lo que, automáticamente, otorga el derecho a obtener beneficios y diferentes ayudas de las administraciones públicas. Por otra parte, un grado de discapacidad del 65% o más permite acceder a pensiones no contributivas, mientras que si llega al 75% se considera discapacidad cualificada o gran discapacidad, «siempre que exista dependencia y necesidad de ayuda de una tercera persona para los actos básicos de la vida diaria», definen desde Fidelitis.
Contenido imprescindible del informe médico
El informe médico es el documento esencial para obtener el certificado de discapacidad, que es concedido por los organismos competentes y bajo el cumplimiento, igualmente, de una serie de requisitos. Por ello, para que este documento conste y tenga validación ante la Administración, deberá contener, de acuerdo con los especialistas de Fidelitis, el siguiente contenido, que se antoja imprescindible:
- Datos de identificación del paciente: Nombre completo, fecha de nacimiento y número de identificación de la persona solicitante.
- Fecha y datos del centro médico: Hospital o centro de salud donde se emite el informe.
- Motivo de la consulta: Se indica el motivo por el cual el paciente ha sido atendido.
- Antecedentes médicos relevantes: Hace referencia al historial de enfermedades previas y condiciones médicas que puedan influir en el diagnóstico actual.
- Diagnóstico clínico preciso: Identificación de la enfermedad o condición que afecta al paciente.
- Intervenciones y pruebas realizadas: Listado de cirugías, tratamientos y pruebas diagnósticas efectuadas.
- Evolución clínica: Descripción de cómo ha progresado la enfermedad o condición desde su inicio hasta la fecha.
- Tratamientos administrados: Detalle de los tratamientos médicos o terapéuticos recibidos y su efectividad.
- Limitaciones funcionales y necesidad de asistencia: Evaluación de las limitaciones físicas, psicológicas o sensoriales que presenta el paciente y si requiere ayuda de terceros para actividades diarias.