A partir de 2026, el cálculo de la pensión de jubilación entra en una fase nueva: ya no se miran solo los últimos 25 años de cotización de manera “obligatoria”, sino que se abre un sistema con dos métodos de cálculo y la Seguridad Social aplicará el que resulte más favorable. El objetivo es adaptarse a carreras laborales cada vez más irregulares, con periodos de paro, contratos temporales o reducciones de jornada que antes penalizaban de por vida la pensión.
En la práctica, esto significa que el sistema tradicional no desaparece de golpe, sino que convive con una nueva fórmula que amplía los años tenidos en cuenta pero permite eliminar los peores meses de cotización. Durante los próximos años se aplicará un régimen dual, con un calendario transitorio hasta mediados de la próxima década.
Dos fórmulas para calcular tu pensión: así funciona el sistema dual
Desde 2026 la base reguladora de la pensión (el dato clave a partir del cual se calcula lo que vas a cobrar) se obtiene de dos maneras alternativas:
Método tradicional
- Se siguen usando las bases de cotización de los últimos 25 años (300 meses) inmediatamente anteriores a la jubilación.
- Es el sistema que ya estaba en vigor y que se mantendrá durante un largo periodo transitorio.
Nuevo método ampliado con descarte de peores años
- Se amplía el periodo de referencia hasta 29 años, pero se pueden desechar 24 meses (dos años) de peores cotizaciones, de forma que en la práctica se tienen en cuenta 27 años de los últimos 29.
- La implantación es progresiva: en 2026 se empieza tomando 302 de las mejores bases de cotización dentro de los 304 meses anteriores a la jubilación, y se irá ampliando hasta 2037.
¿A quién beneficia más este nuevo sistema?
Este giro en el cálculo de la jubilación está pensado, sobre todo, para quienes no han tenido una carrera lineal, con sueldos estables y sin lagunas. Cada vez son más las personas que encadenan contratos temporales, periodos en el paro, trabajos a tiempo parcial o etapas como autónomos con bases muy bajas. El nuevo método de 29 años descartando los dos peores permite:
- Eliminar años muy malos al final de la vida laboral, en los que se haya cobrado menos o no se haya cotizado.
- Suavizar el impacto de crisis económicas, despidos o etapas de cuidados familiares que obligan a reducir la jornada.
- Dar algo más de margen a quienes se han reincorporado al mercado laboral con peores condiciones tras los 50 años.
¿Qué debes tener en cuenta si te vas a jubilar en los próximos años?
Si estás cerca de la jubilación, lo clave es entender que, además del nuevo periodo de cómputo, siguen avanzando el calendario de edad legal y los años mínimos cotizados para cobrar el 100% de la pensión. Por tanto, no basta con mirar el titular de “25 o 29 años”, sino encajar este cambio en tu situación personal. Algunos puntos prácticos para el trabajador español:
- Revisar tu vida laboral y tus bases de cotización, identificando qué años podrían considerarse “malos” y cómo encajarían en el nuevo esquema.
- Valorar si te interesa prolongar algo más tu vida laboral para compensar periodos de cotización reducida o sin cotizar.
- Consultar simuladores oficiales de pensiones y actualizar los cálculos a partir de 2026, ya que los simuladores irán incorporando el doble método de cálculo.
- En el caso de trabajadores con carreras muy estables y bien pagadas en los últimos años, el método tradicional de 25 años podría seguir siendo el más ventajoso, y la Administración lo aplicará si es así.
La Seguridad Social deja atrás la lógica rígida de “solo los últimos 25 años” y entra en una etapa más flexible, en la que el sistema está obligado a escoger el cálculo que más te favorezca dentro de dos fórmulas diferentes. Para el ciudadano español, la clave está en conocer estas reglas con antelación, seguir su historial de cotización y tomar decisiones laborales y de ahorro alineadas con este nuevo escenario.