El certificado de discapacidad se debe solicitar en la Administración de Servicios Sociales correspondiente a la Comunidad Autónoma en la que reside la persona solicitante en cuestión. Pueden existir ciertas diferencias en el procedimiento en función de cada región.
Al respecto, desde la ‘Fundación Adecco’ aclaran que «para obtener el certificado de discapacidad es necesario iniciar un procedimiento administrativo que conlleva una valoración médica, social y psicológica de aspectos como la edad, el entorno familiar, la situación laboral y profesional, niveles educativos y culturales, así como el entorno habitual de la persona con discapacidad».
Cómo solicitar el certificado de discapacidad
Para acceder a determinados beneficios sociales, económicos y fiscales, el ciudadano en España debe contar con un grado de discapacidad acreditado del 33%. Además, con grados superiores como el 45% o 65% también es posible acceder a otras ayudas o prestaciones.

Desde ‘Fidelitis’ afirman que «el certificado de discapacidad pretende compensar las desventajas sociales que surgen como consecuencia de una discapacidad». Eso sí, los beneficios a los que pueden acceder las personas con discapacidad dependen de varios factores.
Dependiendo de cada normativa autonómica, la valoración del grado de discapacidad debe contar con una resolución en un plazo máximo de entre 6 a 8 meses. Sin embargo, en la mayoría de Comunidades Autónomas se incumplen estos plazos.
La solicitud del certificado de discapacidad se puede llevar a cabo en cualquier momento del año, siendo obligatorio pasar por los siguientes pasos:
- Presentación de la solicitud en el organismo competente de la Comunidad Autónoma en la que resida el ciudadano.
- Reconocimiento y valoración.
- Dictamen Técnico-Facultativo.
- Trámite de Audiencia.
- Obtención de la Resolución.
Una vez que se complete la resolución, el ciudadano recibirá en casa una carta con el certificado de discapacidad. En dicho certificado se establece el grado de discapacidad reconocido y si tiene movilidad reducida.
No obstante, puede darse el caso de que el grado de discapacidad reconocido no satisfaga la solicitud del ciudadano. Del mismo modo, también es posible que se deniegue la discapacidad solicitada.
Qué hacer ante la solicitud de discapacidad denegada
En caso de que la administración autonómica dicte una resolución negativa o que no concuerde con el grado de discapacidad esperado por el ciudadano, es posible presentar una Reclamación Previa por la vía administrativa.
El ciudadano dispone de 30 días hábiles para presentar la Reclamación Previa. Por su parte, la Administración tendrá que ofrecer una resolución sobre la Reclamación Previa en un plazo máximo de 45 días hábiles.
A través de esta Reclamación Previa por vía administrativa, el ciudadano debe expresar por qué no está de acuerdo con la resolución inicial sobre el grado de discapacidad y solicitar un cambio en dicha resolución. Es recomendable contar con el asesoramiento de un especialista a la hora de realizar la Reclamación Previa, ya que podría ayudar a salvar la vía judicial.
Como última opción, ante una resolución negativa de la Reclamación Previa, el ciudadano tiene la posibilidad de reclamar ante el Juzgado de lo Social. Es decir, habría que acudir a la vía judicial para luchar por el grado de discapacidad que el ciudadano considera que merece.