La pérdida de audición o sordera puede generar el derecho a solicitar una incapacidad permanente en España. Sin embargo, un diagnóstico de hipoacusia no significa que obligatoriamente se tenga que conceder una incapacidad laboral permanente, ya que es necesario analizar otros factores.
En este sentido, los profesionales de ‘Toro Pujol Abogados’ explican que «la pérdida de audición o sordera puede incapacitar en aquellas profesiones en las que se exijan un contacto con terceros, con el público o con tus propios compañeros».
Incapacidad permanente por pérdida de audición
Desde el 20 al 26 de septiembre de 2025 se celebra la Semana Internacional de las Personas Sordas. Con motivo de esta celebración, vamos a exponer qué requisitos se deben cumplir para tener derecho al reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente a causa de hipoacusia.
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En primer lugar, es fundamental que se trate de una pérdida de audición relevante. Es decir, que genere limitaciones al ciudadano a la hora de realizar las funciones básicas de su profesión habitual. En casos graves, la hipoacusia también puede ocasionar limitaciones para cualquier actividad laboral.
Hay que tener en cuenta que en España existen diferentes grados de incapacidad laboral permanente que se pueden reconocer a un trabajador. Así, el grado más habitual que se suele conceder a un trabajador por hipoacusia es la incapacidad permanente total.
Una incapacidad permanente total se reconoce cuando un trabajador presenta limitaciones para desarrollar su profesión habitual, aunque sí puede llevar a cabo otras actividades diferentes. Por lo general, implica el cobro de una pensión con una cuantía equivalente al 55% de la base reguladora del trabajador, pudiendo llegar en determinados casos al 75% de la base reguladora.
Al respecto, los profesionales de ‘CampmanyAbogados’, especialistas en incapacidad laboral, señalan que «si la persona presenta una pérdida auditiva significativa de tipo severo o profundo, que afecta al área conversacional, se puede plantear una incapacidad total cuando la profesión requiere ese tipo de exigencia».
Es decir, hablamos de actividades laborales de atención al público, vendedores, camareros, empleados de un taller, trabajadores de la construcción o empleos similares. En algunos casos, la pérdida de audición puede constituir un componente de peligrosidad para el propio trabajador y para sus compañeros.
Incapacidad absoluta por pérdida de audición
La incapacidad permanente absoluta es un grado de incapacidad superior a la incapacidad total. En este sentido, no es habitual que se reconozca una incapacidad laboral permanente absoluta por pérdida de audición.

Solamente se suele conceder una incapacidad absoluta por hipoacusia cuando se acredita una pérdida auditiva total y una dificultad conversacional evidente. Además, en la mayoría de casos es necesario que también haya otras dolencias como vértido.
Por muy severa que sea la pérdida de audición, resulta casi imposible obtener una incapacidad permanente absoluta o Gran Invalidez por sí misma. Para obtener estos grados de incapacidad es fundamental que existan otras patologías concurrentes.
La incapacidad permanente por hipoacusia se puede obtener a través de la vía administrativa, por el reconocimiento del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Como segunda opción y en caso de denegación del INSS, también se puede solicitar la incapacidad laboral por pérdida de audición a través de la vía judicial.