El valenciano Ricardo Ten ha vuelto a demostrar por qué es una leyenda del deporte adaptado. A sus 50 años recién cumplidos, el ciclista español ha conquistado de nuevo el Campeonato del Mundo de contrarreloj en la categoría MC1, revalidando un título que parecía más complicado que nunca debido a los obstáculos que le había presentado la temporada.
El camino hasta esta victoria no ha sido fácil. El 2025 ha sido un año adverso para Ten, marcado por dos fracturas de clavícula que obligaron a pasar por el quirófano y lo mantuvieron alejado de la competición durante varios meses. Sin poder participar en las Copas del Mundo de ruta celebradas en Bélgica e Italia, llegaba a este Mundial con la incógnita de su estado de forma y con unas expectativas mucho más cautas de lo habitual. “En este caso, subir al podio sería una gran sorpresa”, reconocía días antes de la cita.
Una gesta en su torneo predilecto
Los Campeonatos del Mundo siempre han sido el escenario predilecto de Ricardo Ten. En ellos ha escrito algunas de las páginas más brillantes de su carrera: oro y plata en Glasgow 2023, doble oro en Suiza 2024 y, ahora, otra medalla dorada en tierras belgas que reafirma su vigencia y su capacidad para reinventarse incluso en momentos de dificultad.
Más allá de los resultados, esta victoria representa una lección de resiliencia. A medio siglo de vida y tras superar múltiples lesiones, Ten sigue ampliando su leyenda en el ciclismo adaptado, convirtiéndose en un ejemplo de constancia, superación y amor por el deporte. Su gesta no solo alimenta su palmarés, sino que inspira a toda una generación de deportistas y aficionados que ven en él la personificación de la lucha contra la adversidad.