El SEPE lo confirma: así puedes seguir cobrando el paro aunque encuentres un nuevo trabajo

Desde el 1 de abril de 2025 entra en vigor una reforma que permite, por primera vez de forma generalizada, compatibilizar la prestación contributiva por desempleo con un trabajo por cuenta ajena bajo ciertas condiciones muy claras. La medida se articula a través de un nuevo instrumento llamado Complemento de Apoyo al Empleo, incluido en el Real Decreto‑ley 2/2024 y desarrollado por el SEPE.

El objetivo de este complemento es facilitar que las personas en paro acepten ofertas laborales sin miedo a perder de golpe toda su prestación, especialmente en un mercado laboral con alta temporalidad y contratos poco estables. Se busca incentivar la incorporación al empleo de personas desempleadas de larga duración y con mayores dificultades de inserción.

Qué es el Complemento de Apoyo al Empleo

El Complemento de Apoyo al Empleo es un mecanismo que permite que, si empiezas a trabajar, puedas seguir cobrando una parte de tu prestación por desempleo durante un tiempo limitado. En la práctica, empleo y paro dejan de ser totalmente incompatibles bajo este esquema siempre que se cumplan los requisitos fijados en la norma.

Este complemento se aplica tanto a la prestación contributiva (el “paro” clásico que cobras en función de tus cotizaciones) como a algunos subsidios por desempleo, y se configura como una ayuda transitoria para hacer más suave el paso del paro al trabajo. Según Trabajo y el SEPE, el diseño pretende que empezar a trabajar no suponga un “salto al vacío” económico, sobre todo cuando el salario es bajo o el contrato tiene una duración incierta.

Requisitos básicos para compatibilizar paro y trabajo

No todas las personas desempleadas podrán acogerse a esta compatibilidad, y aquí es donde conviene ser muy preciso para evitar confusiones. Según el Real Decreto‑ley 2/2024 y las explicaciones oficiales, los puntos clave son los siguientes:

  • Debe tratarse de una prestación contributiva reconocida a partir del 1 de abril de 2025 (es decir, nuevos derechos de paro a partir de esa fecha).
  • El derecho de prestación reconocido tiene que ser igual o superior a 12 meses, y en el desarrollo práctico se está poniendo el foco en prestaciones de larga duración (por encima del año), lo que deja fuera muchos derechos cortos.
  • Es necesario haber consumido ya una parte relevante de la prestación antes de empezar a trabajar (el esquema se dirige a quienes llevan tiempo en paro, no a quienes acaban de quedar desempleados).
  • El empleo debe ser por cuenta ajena, a jornada completa o parcial, y con un salario bruto mensual que no supere un determinado límite fijado en relación con el IPREM (indicador oficial usado como referencia de rentas).
  • Solo se podrá compatibilizar si el contrato cumple las condiciones fijadas por la norma (no se trata de un “vale todo”, sino de una compatibilidad muy regulada).

Además, la prestación contributiva que se compatibiliza tiene que estar reconocida en los términos previstos en la reforma; no se aplica de forma retroactiva a todo el mundo que esté cobrando paro antes de abril de 2025.

Cuánto puedes seguir cobrando mientras trabajas

Las cantidades exactas que percibirá cada persona dependen de su prestación reconocida, del momento en que empiece a trabajar y de su jornada laboral. La norma establece que la prestación contributiva se podrá compatibilizar con un empleo por cuenta ajena cuyo salario bruto no supere el 375% del IPREM mensual, siempre que se cumplan los requisitos de duración y consumo del paro.

Por otro lado, la reforma del sistema de subsidios introduce, en paralelo, un refuerzo económico para determinados colectivos, con incrementos de cuantía en algunos subsidios de larga duración (por ejemplo, para mayores de 52 años) y un esquema de compatibilidad limitado en el tiempo. En la práctica, esto significa que, durante unos meses, podrás sumar un salario modesto y una parte de la ayuda, siempre dentro de los topes legales y sin superar los máximos de renta establecidos.

Es importante entender que no estás “cobrando de más”, sino anticipando parte de tu prestación mientras trabajas: el tiempo que compatibilices empleo y paro consume días de derecho, no se acumula para después. Si el contrato termina, tu prestación restante será menor que si no hubieras usado el complemento, porque ya habrás gastado esos días mientras trabajabas.

Duración máxima y límites temporales

El Complemento de Apoyo al Empleo está pensado como un apoyo temporal, no como una situación permanente. La compatibilidad entre trabajo y prestación se mantiene solo durante un periodo limitado, con un máximo de varios meses a partir del inicio de la relación laboral, en función de la fase de la prestación en la que te encuentres.

Además, la compatibilidad solo es posible dentro del propio periodo de derecho reconocido: una vez agotas tu prestación contributiva, ya no puedes seguir percibiendo el complemento porque no queda ayuda que compatibilizar. La idea es que este puente económico sirva para que, mientras te estabilizas en tu nuevo empleo, no sufras una caída brusca de ingresos, pero a cambio renuncias a parte del paro futuro.

Claves prácticas si estás en España y buscas trabajo

Si vives en España y estás cobrando o vas a cobrar el paro a partir de 2025, hay varios puntos prácticos que conviene tener muy claros:

  • El miedo clásico a “perder el paro” por aceptar un contrato se matiza, pero no desaparece: podrás compatibilizar empleo y prestación solo si entras en los supuestos del Complemento de Apoyo al Empleo.
  • Antes de firmar un contrato, es recomendable que compruebes con el SEPE, ya sea en oficina, telefónicamente o a través de su sede electrónica, si tu prestación concreta permite la compatibilidad y en qué condiciones.
  • Ten en cuenta que el tiempo que cobres paro mientras trabajas reducirá el saldo que te quedaría si el contrato termina y vuelves al desempleo.
  • No bases tus decisiones solo en titulares impactantes: las condiciones son técnicas, dependen del IPREM, de la duración inicial de tu prestación y del momento exacto en el que empieces a trabajar.

El giro con el paro en 2025 no significa que todo el mundo vaya a cobrar el paro y trabajar sin límites, sino que se introduce una compatibilidad regulada, con requisitos estrictos y duración limitada, orientada a facilitar la transición al empleo de quienes tienen más dificultades para reinsertarse. Para tomar decisiones bien informadas, lo más prudente es acudir a la información oficial del SEPE y, en caso de duda, solicitar un asesoramiento personalizado antes de aceptar un contrato.