SEPE y mayores de 65 años: el certificado clave para no perder el paro al llegar a la edad de jubilación

Cumplir 65 años ya no significa, por sí solo, pasar directamente de cobrar el paro a cobrar la jubilación en todos los casos. En España, la edad ordinaria de jubilación depende de tus años cotizados, y solo cuando accedes efectivamente a una pensión contributiva tu paro se extingue.

La Ley General de la Seguridad Social y el SEPE dejan claro que el derecho a la prestación por desempleo se acaba cuando la persona pasa a ser pensionista de jubilación, no simplemente por cumplir una edad concreta. Por eso, si llegas a los 65 y no alcanzas el mínimo de cotización, puedes seguir cobrando el paro o determinados subsidios, siempre que hagas un trámite clave ante el INSS.

El requisito indispensable: el certificado del INSS

El punto crítico que advierte el SEPE es este: para seguir cobrando el paro al cumplir la edad ordinaria de jubilación si no te puedes jubilar, debes presentar un certificado del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Ese documento acredita que no reúnes los requisitos para acceder a una pensión contributiva, es decir, que no tienes los años cotizados mínimos.

Sin ese certificado, el SEPE presume que sí podrías jubilarte y extingue el derecho a la prestación contributiva por desempleo. Por tanto, el certificado no es un mero papel adicional, sino la prueba oficial de que aún no puedes pasar al sistema de pensiones y necesitas seguir protegido con el paro o el subsidio que ya estabas cobrando.

Quién puede seguir cobrando el paro con más de 65 años

Este escenario afecta principalmente a personas que:

  • Han cumplido la edad ordinaria de jubilación, pero no alcanzan el periodo mínimo de cotización exigido para una pensión contributiva.
  • Están cobrando prestación contributiva por desempleo o un subsidio (por ejemplo, el de mayores de 52 años).
  • Siguen inscritas como demandantes de empleo y mantienen sus obligaciones con los servicios públicos de empleo.

En estos casos, el SEPE permite seguir cobrando el paro hasta agotarlo, siempre que el INSS confirme por escrito que no puedes acceder todavía a la jubilación contributiva. Con determinados subsidios, como el de mayores de 52 años, la cobertura puede prolongarse hasta que alcances la edad ordinaria de jubilación que te corresponda y puedas pasar a la pensión.

Paro y subsidios: qué condiciones hay que mantener

Aunque llegues a los 65, no basta con tener el certificado del INSS; también tienes que seguir cumpliendo las condiciones generales de tu prestación o subsidio. En la práctica, esto implica:

  • Mantenerte inscrito como demandante de empleo y renovar la demanda cuando corresponda.
  • Firmar y respetar el compromiso de actividad (acudir a citas, cursos de formación y aceptar ofertas adecuadas).
  • No trabajar por cuenta propia o ajena en condiciones incompatibles con el paro.

Pasos prácticos para no perder el paro al cumplir 65

Si estás cerca de cumplir 65 años y te preocupa qué pasará con tu prestación, hay varias acciones que conviene adelantar:

  • Solicitar al INSS un informe actualizado de vida laboral y de bases de cotización para comprobar cuántos años tienes cotizados y qué pensión contributiva podrías alcanzar.
  • Si ves que no llegas a los requisitos mínimos de jubilación contributiva, pedir cita en el INSS para gestionar el certificado que acredite que no puedes jubilarte aún.
  • Presentar ese certificado ante el SEPE antes o justo en el momento de cumplir la edad ordinaria de jubilación, para que la prestación continúe sin interrupciones.
  • Seguir cumpliendo todas las obligaciones como demandante de empleo: renovar la demanda, acudir a citaciones y comunicar cualquier cambio de ingresos o situación familiar.

La idea central es que no pierdes automáticamente tu prestación al cumplir 65, sino cuando pasas a ser pensionista de jubilación o dejas de cumplir los requisitos de paro o subsidio. El certificado del INSS es la pieza que evita un “vacío” de ingresos para quienes no han logrado cotizar lo suficiente y necesitan seguir protegidos mientras completan su carrera de cotización o encuentran otras soluciones.