El TSJ de la Comunidad Valenciana le reconoce la incapacidad permanente total y zanja que a un trabajador no se le puede exigir compensar sus limitaciones con un esfuerzo extra.
Una monitora de 31 años del gimnasio y el spa de un hotel de cuatro estrellas de Benidorm ha conseguido la incapacidad permanente total y cobrará 574 euros al mes. Se la ha reconocido el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana en una sentencia del 30 de junio de 2026, después de que el INSS se la denegara. Es el 55 % de una base reguladora de 1.045,34 euros, con efectos desde el 21 de agosto de 2023. El Juzgado de lo Social número 2 de Benidorm había avalado la negativa en 2023.
Una miopía magna que acabó en desprendimiento de retina
El cuadro oftalmológico es el eje del caso. La trabajadora presenta miopía magna con daño macular y afectación del vítreo, y sufrió un desprendimiento de retina en el ojo izquierdo.
Tras el tratamiento, su agudeza visual quedó entre 0,3 y 0,4. Es decir: ve en torno a un tercio de lo que se considera visión normal, y el tribunal describe ese ojo como «extremadamente frágil», con riesgo de agravamiento.
El argumento del INSS y por qué el tribunal lo ha rechazado
El organismo sostenía que sus lesiones «no impiden las tareas fundamentales» de su profesión y que las limitaciones solo afectaban a actividades de alta exigencia visual.
La Sala no lo ha compartido. Su razonamiento es el que conviene retener, porque se repite en muchos pleitos: no se puede exigir a un trabajador que compense sus limitaciones con un esfuerzo especial ni que asuma un riesgo añadido para su salud para sostener el puesto.
Trabajar en una sala de fitness y en un spa obliga a supervisar usuarios en movimiento, controlar cargas y desplazarse en superficies húmedas. Con un ojo en riesgo de nuevo desprendimiento, el tribunal ha entendido que el desempeño normal ya no es exigible.
Qué significa el grado que le han dado
El artículo 194 de la Ley General de la Seguridad Social define la incapacidad permanente total como la que inhabilita para la profesión habitual, pero permite dedicarse a otra distinta. De ahí que la pensión se sitúe en el 55 % de la base reguladora.
Asimismo, ese porcentaje puede elevarse al 75 % a partir de los 55 años mediante el llamado complemento del 20 %, algo que a sus 31 años no le corresponde todavía. Cabe recordar que existe un procedimiento concreto para solicitar ese incremento del 20 % en la incapacidad permanente total cuando se cumplen los requisitos.
Tres años de recorrido para una pensión de 574 euros
Entre la denegación inicial y la sentencia han pasado casi tres años. Con todo, el reconocimiento llega con efectos económicos desde agosto de 2023, de modo que la trabajadora percibirá también los atrasos acumulados.
El caso ilustra algo que los despachos especializados repiten: la primera resolución del INSS no es la última palabra, y la preparación del expediente ante el tribunal médico suele decidir el resultado mucho antes de que el asunto llegue a un juzgado.




