En el cemento de Melbourne Park, el tenis en silla de ruedas español vivió una jornada para la esperanza y la ambición. Dani Caverzaschi y Martín de la Puente respondieron con temple, talento y una convicción que los mantiene muy vivos en el Open de Australia.
Caverzaschi está a un paso de la historia. El madrileño disputará la final del cuadro de dobles y lo hará, otra vez, con la sensación de que el destino le debe una. Ya conoce este escenario: en 2025 alcanzó el último partido, entonces junto al francés Stéphane Houdet, y se quedó a las puertas del título. Esta vez, acompañado por el neerlandés Ruben Spaargaren, sueña con levantar el primer Grand Slam de su carrera.
Pese a la corta trayectoria de la pareja, la conexión en pista ha sido inmediata. Se entienden sin hablar, se cubren los espacios y se empujan mutuamente cuando el partido lo exige. Tras sobrevivir a un durísimo cruce de cuartos ante el chileno Alexander Cataldo y el australiano Anderson Parker, en semifinales ofrecieron una demostración de autoridad ante el estadounidense Casey Ratzlaff y el brasileño Daniel Rodrigues: 6-0 y 6-2 en un duelo que fue mucho más desequilibrado de lo que se esperaba.
Desde el primer intercambio, Caverzaschi y Spaargaren marcaron el ritmo. Firmes con el saque, precisos en los golpes ganadores y sólidos contrarrestando, cerraron el primer set con un contundente 6-0 que no admitió réplica. El segundo comenzó con mayor resistencia por parte de sus rivales, que lograron equilibrar el marcador hasta el 2-2. Pero entonces llegó la tormenta. El español y el neerlandés subieron una marcha más y se volvieron inabordables para sellar el triunfo por 6-2.
Una final de altura en dobles
La final promete vértigo. Enfrente estará una pareja de enorme potencia y prestigio: el japonés Tokito Oda, dominador del circuito internacional en los dos últimos años, y el argentino Gustavo Fernández, en un momento de forma extraordinario. Ambos alcanzaron la final tras eliminar a los grandes favoritos, los británicos Alfie Hewett y Gordon Reid.
Mientras tanto, en el cuadro individual, Martín de la Puente continúa escribiendo su propia historia. El gallego, número tres del mundo, ya está entre los cuatro mejores del torneo tras imponerse con autoridad al francés Stéphane Houdet por 6-3 y 6-2. Su próximo obstáculo será mayúsculo: Alfie Hewett, número dos del ranking y vigente campeón del Open de Australia.
Las cifras no juegan a su favor. Hewett domina el cara a cara con una contundencia casi aplastante: 29 victorias en 31 enfrentamientos. Pero De la Puente llega con confianza y la certeza de que los números también están para desafiarlos. En la otra semifinal individual, Tokito Oda y Gustavo Fernández se medirán por un billete a la final.
