Ávila se convertirá en el epicentro del fútbol para amputados del 26 al 28 de septiembre, cuando la selección española afronte uno de los retos más importantes de los últimos años: la Liga de Naciones B. Con el orgullo herido tras el descenso en 2023 pero con la moral por las nubes después de conquistar la plata en el Europeo de 2024, ‘La Roja’ buscará regresar a la élite ante su gente y en su tierra.
El torneo, que reúne a selecciones como Alemania, Francia, Georgia e Irlanda, ofrece una sola plaza de ascenso a la División A. Un objetivo ambicioso, pero no imposible para un equipo que se ha consolidado como referencia en Europa, con dos subcampeonatos continentales consecutivos (2021 y 2024) y una generación de jugadores que combina experiencia, talento y compromiso.
Un bloque consolidado y con ambición
El seleccionador Manuel Pacheco ha apostado por la continuidad. La columna vertebral que alcanzó la final europea se mantiene prácticamente intacta. De hecho, varios de los convocados han sido protagonistas en la evolución de este deporte en España, cimentando un equipo que ya no se conforma con competir, sino que quiere ganar.
La Fundación Real Betis vuelve a ser el gran proveedor de talento para la selección, con cinco jugadores en la lista: Francisco Vaquero, Francisco Javier Castilla, Aitor Palomeque, José Luis Hurtado y Jaime Tonda. A ellos se suman los representantes del CD Básico Efro (Mikel Balmaseda, Adrián Castro, Oliver Flores y Zacarias Oualit), los tres futbolistas de Flamencos Amputados Sur (Marcos González de la Peña, Luis Fernando Ribeiro y Javier Martínez) y David Mendes (Alves Kablo).
El líder que quiere la gloria con España
El andaluz Mendes es una de las estrellas mundiales del fútbol para amputados. Su palmarés habla por él: tres Champions League con tres clubes diferentes. En 2021 con el Şahinbey Belediye SK de Gaziantep, en 2024 con el Wisła Kraków marcando el gol de la victoria en la final y la última ganada este mismo año con el Alves Kablo turco. Pero hay una espina que aún no ha logrado quitarse: levantar un trofeo con la camiseta de España.
«Estamos ansiosos por competir delante de nuestro público y familiares. Es un torneo que se hace en casa, queremos ganarlo y volver al grupo A, donde están los mejores», ha asegurado. Su mensaje es claro: España está preparada, ilusionada y confiada.
Un calendario intenso en busca del ascenso
España debutará en la Liga de Naciones B el viernes 26 de septiembre frente a Alemania (12:00 horas). Un día después, el sábado 27, se enfrentará a Francia también a las 12:00. El domingo 28 será decisivo, con una doble cita: primero ante Georgia a las 9:30 horas y después contra Irlanda a las 13:00 horas.
Será un maratón de fútbol, emociones y lucha en el que cada partido contará. Solo el primero de grupo logrará el ascenso a la División A, mientras que el último clasificado descenderá a la División C. Todo o nada en tres días.
Este torneo representa una gran oportunidad para visibilizar un deporte que, en silencio y con esfuerzo, ha ido ganando adeptos y respeto en España. “Sabemos que estamos ante una gran oportunidad para dar a conocer nuestro deporte y queremos demostrar sobre el césped el nivel que tenemos”, ha añadido Mendes.
