El Lago Dianshan, en Shanghái (China), fue testigo del ilusionante arranque del nuevo ciclo paralímpico del bote español PR3Mix4+. El cuatro con timonel firmó este sábado una séptima posición en el Campeonato del Mundo tras imponerse con garra y corazón a Canadá en una vibrante final B.
Más allá del puesto, quedan las buenas sensaciones. El equipo mostró cohesión, talento emergente y un espíritu combativo que invita a soñar con la clasificación para los Juegos de Los Ángeles 2028, que sería su tercera cita paralímpica, ya que estuvo en Tokio 2020 y París 2024.
El PR3Mix4+ llegaba a Shanghái con una mezcla de juventud, experiencia y nuevas energías. Al frente del proyecto continúa la asturiana Verónica Rodríguez (Club Corvera), alma y pilar del equipo, la única que se mantiene desde sus inicios. A su lado, el cántabro Saúl Peña (Club San Pantaleón), todo fortaleza.
Completan la embarcación los debutantes Rocío Fraguela, joven promesa gallega del Club Noia, y el asturiano Paco San Martín (Remeros del Eo de Vegadeo), así como la timonela andaluza Leonor García (Club Náutico Sevilla).
Una final de consolación sufrida y trabajada
Durante la fase clasificatoria, España finalizó cuarta en su serie con un tiempo de 8:04.95, lo que les situó en la Final B. Ya en la final de consolación, sacaron lo mejor de sí mismos para culminar una regata trabajada, sufrida y, sobre todo, muy meritoria. En los primeros metros, Canadá tomó la delantera, pero los españoles no perdieron la fe.
Se mantuvo cerca, acechando, esperando el momento. Y llegó. A falta de 500 metros para la meta, España igualó la contienda y, con un último arreón, logró cruzar la línea de llegada con un tiempo de 7:44.38, superando por apenas dos segundos (7:46.43) al equipo norteamericano. La séptima plaza era suya, y con ella, un golpe de moral y confianza para un grupo aún en fase de construcción.
El podio, dominado por potencias tradicionales, fue para Gran Bretaña (oro), China (plata) y Alemania (bronce). Pero España, en su particular final, celebró como una victoria ese séptimo lugar que representa mucho más que una cifra: simboliza un proyecto que avanza, evoluciona y no deja de crecer.
«Nos ha costado mucho, no nos separamos de Canadá en ningún momento, ha sido una regata muy sufrida, pero estamos satisfechos. El viento nos perjudicaba por ser un bote más ligero, pero ellos tuvieron un fallo en la salida y supimos aprovecharlo. Al final tuvimos que poner una marcha más, conseguimos estar a la altura y ganar», ha explicado Rodríguez.
La asturiana, que este año también ha debutado en ciclismo en Copa del Mundo y Mundial, compagina ambas disciplinas, aunque tiene claro que su foco principal sigue siendo el remo y confía en poder ayudar al equipo a seguir creciendo. El próximo gran reto está marcado ya en el calendario: el Mundial de Ámsterdam, en agosto de 2026, donde esperan seguir subiendo peldaños en el panorama internacional.
