El salto de longitud fue su vuelo hacia la gloria. La madrileña Alba García, a sus 23 años, se ha proclamado campeona en la categoría T11 -atletas ciegas- en el Mundial de atletismo paralímpico de Nueva Delhi. Un salto de 4,80 metros, lleno de técnica, coraje y precisión, le bastó para conquistar el oro en una prueba que, hasta hace apenas dos años, había quedado arrinconada en su trayectoria.
No ha sido un camino fácil. Diagnosticada con amaurosis congénita de Leber a los cuatro meses de edad, Alba ha ido perdiendo visión progresivamente hasta ser reclasificada en la categoría T11, que requiere el uso de un guía y antifaz opaco para igualar condiciones entre atletas ciegas. El cambio supuso un reinicio: aprendió de nuevo a correr, a orientarse, a saltar… esta vez a ciegas, literalmente.
El año pasado ganó el bronce paralímpico en París. Y ahora, el Jawaharlal Nehru Stadium ha sido el escenario de su consagración. Hace unos días, acompañada por su guía, Diego Folgado, ya había saboreado el podio con el bronce en los 100 metros T11, logrando además su mejor marca personal con 12.21 segundos.
Un vuelo dorado en el foso de arena
Pero la gran cita era en el foso de arena. Y Alba no ha fallado. En su primer intento, ejecutó un salto de 4.59 metros que la situaba en cabeza. Ese salto inicial resultó inalcanzable para el resto. Ni la francesa Tiffany Logette-Lods (4.56) ni tampoco la italiana Arjola Dedaj (4.41) pudieron superarlo. Dedaj, con quien ya había tenido un emocionante duelo en los Juegos Paralímpicos de París 2024 (donde Alba le arrebató el bronce por un centímetro), volvió a quedar por detrás de la española.
La madrileña se mantuvo firme en sus siguientes intentos, mejorando progresivamente. En el segundo alcanzó los 4.63 metros, y en el tercero, 4.69. En el cuarto llegó su mejor actuación. En el pasillo, se concentraba al máximo mientras Diego Folgado, cubriéndole la espalda, la animaba. Pedro Maroto, su llamador, vociferaba desde el foso de arena, marcando el ritmo de sus pasos.
Máxima precisión en la tabla de batida, brazos equilibrados, zancada larga y 4.80 metros en el marcador. Oro asegurado con mejor marca de la temporada. No importó que hiciera nulo en el quinto porque ninguna rival superaría ese registro. Alba García se consolida como una figura clave de la nueva generación del atletismo paralímpico español. Desde las sombras, ha aprendido a volar. Y lo ha hecho más alto que nunca.
Nueve medallas para España en el campeonato
También destacó la joven murciana Irene Cerdá, de apenas 17 años, que hizo un debut más que prometedor en su primer Mundial. Cerdá, oro en salto de longitud este verano en los Juegos Europeos de la Juventud en Estambul, terminó quinta con 4.17 metros, una posición que ilusiona de cara al futuro.
A falta de una jornada, España acumula nueve medallas en el campeonato: oros de Iván Cano en salto de longitud T13, de David Pineda en 400 metros T20 y de Alba García en longitud T11; platas de Izaskun Osés en 1.500 metros T13 y de Judith Tortosa en 100 metros T72; y bronces de Alba y su guía Diego Folgado en 100 metros T11, Álvaro Del Amo en lanzamiento de peso y disco F12, y Nagore Folgado y su guía Rafa Quijal en 100 metros T12.
