La selección española masculina de baloncesto en silla de ruedas ha arrancado su andadura en el Campeonato de Europa de Sarajevo con una contundente victoria ante Austria (84-41), en un partido que sirvió como carta de presentación para un equipo rejuvenecido y lleno de ambición. Bajo la dirección de Abraham Carrión, el combinado nacional impuso un ritmo alto, mostró solidez defensiva y repartió protagonismo ofensivo para resolver el trámite sin sobresaltos.
Con este resultado, España suma sus primeros puntos en un torneo en el que se enfrentará próximamente a rivales de mayor entidad como Turquía, Polonia y Alemania, partidos clave para definir su ruta hacia los cuartos de final y uno de los cinco billetes para el Mundial de Canadá 2026.
Cambio de ciclo con jóvenes al mando
La ausencia de nombres históricos como Asier García, Alejandro Zarzuela, Jordi Ruiz o Dani Stix marcó el inicio de una nueva etapa. El equipo ha sufrido una transformación profunda, con una mezcla de juventud prometedora y experiencia que parece haber encontrado rápido entendimiento en la cancha.
El liderazgo recayó en una generación dorada sub-23 ya curtida en citas internacionales. Óscar Onrubia, Manu Lorenzo, Pincho Ortega y Adrián García asumieron galones y lo hicieron con nota, anotando más de la mitad de los puntos del equipo.
España salió decidida a imponer condiciones desde inicio. El primer cuarto ya reflejaba la diferencia entre ambos equipos (24-11), con Onrubia y Lorenzo dominando desde el perímetro e interior, respectivamente. Ortega sumó bajo tableros, y la defensa española, intensa y ordenada, cortó cualquier intento austriaco de reacción.
El segundo cuarto mantuvo la tónica, juego eléctrico, transiciones rápidas y dura defensa. Alexis Ruiz y Adrián García tomaron el relevo ofensivo para dejar el partido encarrilado antes del descanso (41-23), mientras el banquillo comenzaba a rotar.
Rotaciones y minutos para todos
Carrión aprovechó la cómoda ventaja para dar minutos a todos sus hombres, sin perder intensidad ni ritmo. Diez de los doce jugadores anotaron, y el tercer cuarto fue una exhibición colectiva: 60-31. Paco García Quiles también dejó buenas sensaciones, mostrando que el relevo generacional está más que preparado.
El último parcial sirvió para cerrar el abultado marcador (84-41) y afianzar sensaciones positivas antes de los duelos clave. Un partido sin historia, pero con mucho mensaje: esta nueva España va en serio. El debut ha dejado claro que el nuevo bloque tiene nivel y hambre de competir al máximo. El siguiente reto será frente a Turquía, un rival con más exigencia que pondrá a prueba esta ilusionante versión renovada del baloncesto en silla español.
Ficha técnica del partido:
España (84): Raúl Vega (2), Manu Lorenzo (19), Pincho Ortega (10), Lalo Prieto (6), Luis Cristen, Julio Vilas, Pablo Zarzuela (2), Óscar Onrubia (13), Paco García Quiles (6), Pau Poyato (6), Adrián García (16) y Alexis Ruiz (4).
Austria (41): Hubert Hager (20), Mehmet Hayirli (15), Phillipp Hochenburger (2), Leon Fallegger (2), Christoph Edler (2), Marcel Dahdal, Alexander Suppan, Samuel Pfurtscheller, Mohamed Bouchakour y Lucas Fiedler.
Parciales: 24-11, 17-12, 19-8 y 24-10
