La halterofilia paralímpica, conocida actualmente como parapowerlifting, es una de las disciplinas que más rápidamente se ha expandido a nivel mundial. Practicada por deportistas de más de 100 países, este deporte combina fuerza, técnica y control, y se ha consolidado como una referencia dentro del programa paralímpico.
El parapowerlifting está abierto a deportistas masculinos y femeninos pertenecientes a ocho grupos de discapacidad física elegibles, entre los que se incluyen: lesión medular, amputaciones, parálisis cerebral y otras discapacidades físicas.
Los deportistas deben cumplir criterios mínimos de elegibilidad basados en sus capacidades funcionales. Una vez clasificados, no compiten por tipo de discapacidad, sino que se agrupan exclusivamente según su peso corporal.
Categorías en la halterofilia paralímpica
En competición, los atletas se distribuyen en 10 categorías de peso masculinas (49 kg hasta más de 107 kg) y 10 categorías de peso femeninas (41 kg hasta 86 kg).
Este sistema garantiza la igualdad competitiva y pone el énfasis en el rendimiento deportivo.
¿Cómo es una competición de parapowerlifting?
Los deportistas se colocan boca arriba sobre un banco oficial, diseñado específicamente para este deporte. El ejercicio consiste exclusivamente en el press de banca.
El procedimiento es el siguiente: el atleta recibe o toma la barra con los brazos extendidos. Espera la señal audible de “inicio” del árbitro principal. Baja la barra hasta el pecho, la mantiene quieta y bajo control. La empuja hacia arriba de forma uniforme, extendiendo completamente ambos brazos. Tras la señal de “rack”, la barra se devuelve al estante.
Sistema de arbitraje y validez del levantamiento
Tres árbitros internacionales evalúan cada intento. Las decisiones se indican mediante luces blancas y rojas. Dos o más luces blancas validan el levantamiento. Dos o más luces rojas lo anulan.
Cada deportista dispone de tres intentos por peso. De manera excepcional, el jurado puede conceder un cuarto intento para batir un récord mundial, aunque este no cuenta para el resultado final.
Durante la competición, el peso de la barra se incrementa progresivamente. El ganador es el deportista que consigue levantar la mayor cantidad de kilos válidos dentro de su categoría de peso.
Equipamiento oficial en el parapowerlifting
Los atletas compiten sobre un banco homologado por World Para Powerlifting, cuyas características son: Longitud de 2,1 metros; 61 centímetros de ancho, estrechándose a 30 centímetros en la zona de la cabeza, y altura entre 48 y 50 centímetros desde el suelo.
Los discos y barras deben cumplir estrictos estándares internacionales establecidos en el reglamento oficial.
Historia de la halterofilia paralímpica
A pesar de que la halterofilia hizo su debut en los Juegos Paralímpicos Tokio 1964, no fue hasta los Juegos de Nueva York 1984 cuando el powerlifting fue incluido por primera vez. Inicialmente, sólo admitía a deportistas masculinos con lesión medular, pero en los años que siguieron el deporte comenzó a incluir también a otros grupos de discapacidad.
En 1991 se decidió que, tras los Juegos Paralímpicos Barcelona 1992, únicamente el powerlifting sería incluido en el programa de los Juegos, dejando fuera de escenario a la halterofilia. El resultado fue un aumento impresionante en el número de países participantes, pasando de 25 en Barcelona 1992 a 58 en los Juegos de Atlanta 1996.
En Sídney 2000, cuando se les permitió a las mujeres competir por primera vez en parapowerlifting, el deporte ya era practicado ampliamente en los cinco continentes.
