El piragüismo paralímpico español volvió a hacerse notar en 2025, un año de transición tras los Juegos de París, pero también de reafirmación. Con la herida aún reciente de los cuartos puestos de Juan Valle -a una centésima del bronce- y de Araceli Menduiña, la selección encaraba la temporada con un objetivo claro: demostrar que el progreso de los últimos años no era casualidad.
La primera gran cita llegó en mayo, en la Copa del Mundo de Poznan (Polonia). Las primeras jornadas dejaron a España acariciando el podio sin poder saborearlo. Adrián Castaño quedó cuarto en KL1 200 metros, mientras que María Jiménez y Juan Valle repitieron idéntica posición en KL3. David González (VL1) y Adrián Mosquera (VL3) acabaron quintos en canoa, y Menduiña finalizó sexta en KL3.
Cuando la delegación parecía marcharse sin botín, emergió la figura de la ceutí María Jiménez, quien firmó una soberbia carrera para llevarse el bronce en VL3, el primero del año para ella.

Un Europeo de bronce en República Checa
Un mes más tarde, el Campeonato de Europa en Racice (República Checa) confirmó el buen rumbo. España firmó cuatro medallas de bronce, lo que le situó en el segundo puesto del medallero, solo superada por las nueve preseas británicas.
Juan Valle se hizo con el bronce en KL3, en una final electrizante donde superó al británico Robert Oliver. En VL2, el bilbaíno Higinio Rivero se vació en un final ajustadísimo para asegurar su bronce. El gallego Adrián Mosquera completó otra carrera de máximo esfuerzo para subir al tercer escalón en VL3. Y María Jiménez, la palista más destacada del año, logró el bronce en KL3, con Araceli Menduiña quinta.
España rozó incluso una quinta medalla: Inés Felipe cruzó la meta como plata en VL2, pero la prueba, al contar solo cuatro países en la línea de salida, fue considerada Copa de Europa y no campeonato, por lo que el metal no contabilizó en el medallero oficial.
En agosto, el Mundial del lago Idroscalo de Milán se convirtió en la prueba más dura del calendario. Esta vez, ningún español pudo subirse al podio. Menduiña y Jiménez fueron quinta y séptima en KL3, respectivamente; Mosquera y David González finalizaron séptimos en canoa, mientras que Inés Felipe fue octava y Juan Valle no logró clasificarse para la final A.

Cuatro metales en maratón
El broche llegó en el Mundial de maratón disputado en Györ (Hungría), donde España sumó cuatro medallas. Nicolás Martínez conquistó el oro en KL3 sobre 10 kilómetros. Javier Piñeiro, además de su séptimo puesto en VL3, logró un brillante bronce en KL2. El sevillano Javier Reja obtuvo la plata en VL3, también en los 10 kilómetros. En VL2, Antonio Gómez se quedó a las puertas del podio con un meritorio cuarto puesto.
En la categoría femenina, el oro se resistió. Araceli Menduiña cruzó la meta en primera posición en KL3 sobre seis kilómetros, pero una sanción de 15 segundos por pasar por la línea de meta en una de las vueltas la relegó a la plata.
El balance final deja buenas sensaciones: España mantuvo su evolución ascendente, amplió podios en Europa y maratón, y confirmó nuevamente el talento emergente del equipo. Con la mirada puesta en el Europeo y el Mundial de 2026, los palistas ya preparan el ciclo que desembocará en los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028.







