En el crisol de emociones que se vivía en el Jawaharlal Nehru Stadium de Nueva Delhi, una figura emergía desde el círculo de lanzamiento. Álvaro del Amo, el ‘Fortius’ español, había liberado un grito que no solo rompía el silencio del estadio, sino también las barreras del esfuerzo y la constancia. En su quinto intento, el madrileño se elevó por encima de sí mismo para asegurar el bronce en el Mundial de atletismo paralímpico, en la categoría F11 de lanzamiento de peso para atletas ciegos.
Lo consiguió con 13.70 metros, una marca personal que no solo le aseguraba el podio, sino que superaba en 32 centímetros el registro que le otorgó el bronce en los Juegos Paralímpicos de París 2024. Del Amo lo logró en el momento decisivo, sin margen para el error, después de haber empezado con un nulo y de ir cuarto a falta de dos lanzamientos.
El italiano Oney Tapia, leyenda del disco y vigente campeón paralímpico y mundial, le había arrebatado la tercera posición con un tiro de 12.92. Pero el español no se rindió. Con los iraníes Amirhossein Alipour (oro con 14.59) y Mahdi Olad (plata con 14.23) en otra galaxia, Del Amo se centró en su batalla particular por el bronce.
Podio asegurado en el cuarto intento
Agarró la bola de acero como si no pesara nada, la acomodó con ritual bajo su barbilla y, con la concentración de quien lanza sueños más que objetos, la hizo volar. El vuelo fue preciso, poderoso y perfecto: 13.70 metros. El último intento del italiano fue nulo. El español también falló en su sexto, pero ya no importaba. Había subido al podio, de nuevo, como en los Juegos y como en el Mundial de 2023. Bronce, pero con sabor a oro trabajado.
Curiosamente, el podio se repetía como un déjà vu: los dos iraníes por delante, él como tenaz inquilino del tercer escalón. Parece abonado al bronce, pero no al conformismo. Porque todavía le queda el disco en esta cita mundialista, disciplina en la que también fue bronce en los Juegos Paralímpicos de 2024 y en el Mundial anterior.
Nació con retinosis pigmentaria, una enfermedad degenerativa que le redujo la visión hasta dejarle solo con luces y sombras. Ya destacaba en las Olimpiadas Escolares de Madrid, pero fue en 2014, mientras vendía cupones de la ONCE, cuando se reencontró con su destino. Fue gracias a Alfonso Fidalgo, mito del atletismo paralímpico español (cinco oros y una plata en Juegos), quien le convenció para volver a entrenar.
Desde su debut internacional en 2019, ha tejido su carrera con paciencia, constancia y entrega. En esa progresión silenciosa ha sido clave su entrenador, Jorge Gras, quien ha sabido exprimir su potencial hasta llevarlo al podio mundial.
Actuación de otros atletas españoles
En cuanto al resto de españoles que han competido este martes, Desiré Vila fue sexta en salto de longitud T63 con marca personal (4.56 metros). Enric Quintanilla fue séptimo en salto de longitud T12 con 6.03 metros, Joan Sirera acabó octavo en 100 metros T13 con 11.36 y Álvaro Jiménez fue noveno en lanzamiento de peso F41 con 8.74 metros. Alba García y su guía Diego Folgado se colaron en la final de los 100 metros T11 al ganar su serie, e Izaskun Osés quedó fuera de la final en 400 metros T12.
España suma cuatro medallas en Nueva Delhi: la plata de Izaskun Osés en 1.500 metros T13 y en esta cuarta jornada han llegado el oro de David Pineda en 400 metros T20, la plata de Judith Tortosa en 100 metros T72 y ahora el bronce de Del Amo.
