En silencio. Sin alardes. Paso a paso. Así se construyen los equipos que terminan dejando huella. El Amivel Reyes Gutiérrez ya no es una sorpresa: es una realidad consolidada del baloncesto en silla de ruedas español. Y este fin de semana lo confirmó con autoridad, colgándose la medalla de bronce tras superar con claridad al Econy Gran Canaria (86-57) en la final de consolación de la Copa del Rey.
El conjunto de Vélez-Málaga firma así su mejor actuación histórica en el torneo del k.o., un logro que es fruto del trabajo constante de un bloque cada vez más sólido y ambicioso. El equipo dirigido por Jorge Borba salió con el colmillo afilado. Sin especulaciones. Kyle Marsh y Carlos Martínez comenzaron a castigar desde el perímetro, mientras Oscar Knight y Jaime Esparza imponían su ley bajo el aro. El parcial inicial, un demoledor 18-5, marcó el tono de la mañana.
Econy Gran Canaria, aún frío y superado por la intensidad malagueña, apenas encontraba respuestas. El primer cuarto cerró con un contundente 26-9 que ya dibujaba un escenario cuesta arriba para los isleños. El conjunto canario intentó reaccionar apoyándose en Kozaryna, Raúl Vega y Shay Barbibay, pero cada intento chocaba con la muralla defensiva andaluza. Amivel no solo defendía, también corría, compartía balón y encontraba siempre la mejor opción.
Knight, imperial en la pintura, dominaba los tableros. Carlos Martínez, inspirado y certero, castigaba cada desajuste. Al descanso, el marcador (50-24) reflejaba una superioridad incontestable. El partido estaba prácticamente sentenciado.
Sin bajar el pie del acelerador
Lejos de relajarse, Amivel abrió el tercer cuarto con un 6-0 que terminó de desactivar cualquier esperanza canaria. Econy mostró orgullo y algo más de acierto con Wesolowski, Kozaryna y Mutware, pero la diferencia era estructural, colectiva, anímica.
Leo Pekka Tähti, Salvador Sandoval y un desatado Martínez ampliaban la renta mientras el cronómetro corría sin sobresaltos (70-41). El último cuarto fue una celebración anticipada, un tramo para saborear el logro y para que el banquillo compartiera protagonismo.
Las cifras acompañaron al espectáculo. Oscar Knight firmó 27 puntos y 12 rebotes, dominando ambos tableros. Carlos Martínez añadió 20 puntos con una muñeca encendida. Jaime Esparza completó el recital con 19 puntos y presencia constante en la zona. Pero más allá de los números, lo que define a este Amivel es su identidad: juego coral, disciplina táctica y hambre competitiva.
Tras conquistar el pasado año la Eurocup 3, el equipo malagueño confirma que su crecimiento no es circunstancial. Eliminó en cuartos a Mideba Extremadura, compitió con orgullo ante el todopoderoso Amiab Albacete en semifinales y cerró su participación con una exhibición de madurez. Amivel ya no llama a la puerta de los grandes, está dentro.
Amivel (86): Carlos Martínez (20), Kyle Marsh (7), Luis Cristen (2), Jaime Esparza (19), Oscar Knight (27), Salvador Sandoval (7), Marcin Balcerowsky, Leo Pekka Tähti (4), Víctor Bueno y Michell Navarro.
Econy Gran Canaria (57): Wesolowski (10), Marendes (3), Catherine Weiss, Kozaryna (18), Julio Vilas, Ángel David Hernández, Raúl Vega (6), Blaise Mutware (12) y Shay Barbibay (8).
