El horario de verano en Estados Unidos volverá a modificar la rutina de millones de personas en 2026 y lo hará en una de las fechas más tempranas permitidas por la ley actual. El ajuste afectará relojes, dispositivos electrónicos, horarios laborales y escolares, por lo que conviene prepararse con antelación para evitar confusiones.
Aunque el cambio de hora es una práctica conocida, cada año genera dudas sobre cuándo se aplica exactamente y a quiénes afecta. En 2026, el adelanto del reloj marcará el inicio de un periodo prolongado con más luz natural por las tardes, pero también traerá el clásico “salto” de una hora que impacta en el descanso y la organización diaria.
¿Cuándo comienza y termina el horario de verano en 2026?
De acuerdo con la normativa federal vigente, el inicio del Daylight Saving Time en 2026 será el domingo 8 de marzo. A las 2:00 de la madrugada, los relojes deberán adelantarse directamente a las 3:00, lo que supone dormir una hora menos esa noche. Esta fecha corresponde al segundo domingo de marzo, el punto más temprano permitido por la legislación actual.
El periodo concluirá el domingo 1 de noviembre de 2026, cuando se produzca el conocido “Fall Back”. En ese momento, a las 2:00 a. m., los relojes se retrasarán una hora y volverán a marcar la 1:00, recuperando así una hora de descanso. En total, el horario de verano se extenderá durante aproximadamente 238 días.
| Dato clave | Información |
|---|---|
| Inicio del horario de verano | Domingo 8 de marzo de 2026 |
| Ajuste del reloj | Adelantar de 2:00 a 3:00 a. m. |
| Fin del horario de verano | Domingo 1 de noviembre de 2026 |
| Duración total | Cerca de 238 días |
Estados y territorios donde no se cambia la hora
Aunque la mayor parte de Estados Unidos adopta el cambio horario, no todas las regiones participan. Hawái y la mayor parte de Arizona mantienen el horario estándar durante todo el año, con la excepción de la Nación Navajo, que sí adelanta y atrasa el reloj para coordinarse con estados vecinos.
Además, varios territorios estadounidenses —como Puerto Rico, Guam y las Islas Vírgenes— tampoco aplican el horario de verano. Esta diversidad puede generar complicaciones en viajes, reuniones virtuales y trámites que dependen de la sincronización horaria entre regiones.
El sistema actual sigue siendo objeto de debate. Mientras algunos sectores destacan el beneficio de contar con más luz por la tarde para actividades económicas y recreativas, otros señalan los efectos negativos sobre el sueño y la salud tras cada ajuste. A pesar de las propuestas para establecer un horario permanente, no se esperan cambios legales antes de 2026, por lo que el calendario ya está definido: el 8 de marzo será el día en que los relojes vuelvan a adelantarse.
