El piragüismo español ya surca las aguas con destino a Tokio

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La selección formada por Higinio Rivero, Juan Valle, Inés Felipe, Adrián Castaño, Javi Reja y Adrián Mosquera ha realizado una preparación de una semana en Barbate.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Alentador regreso del piragüismo español. Tras un par de meses confinadas, las canoas y kayaks vuelven a surcan las aguas en busca de un sueño que se ha estirado hasta 2021: los Juegos Paralímpicos de Tokio. Aunque los integrantes de la selección ya llevaban varias semanas entrenando en solitario en sus respectivas localidades, por primera vez durante la pandemia del Covid-19 el equipo ha llevado a cabo una concentración de una semana para poner la maquinaria a punto.

El equipo español de piragüismo en Barbate.

Higinio Rivero, Juan Valle, Inés Felipe, Adrián Castaño, Javi Reja y Adrián Mosquera han realizado una preparación en agua salada en Barbate (Cádiz) para adaptarse a las condiciones que se encontrarán en Japón el próximo año. Por delante quedan meses de duro trabajo, aunque la respuesta de los palistas ha sido buena. “Vamos a tener que confinarlos una vez al año porque han salido muy fuertes físicamente después de entrenar en casa con los ergómetros”, bromea el seleccionador nacional, Ismael Uali.

El balear es una de las piezas de un gran cuerpo técnico del que también forman parte Iker Ekaitz Líbano, Julio Moreno y Selma Palacín. Todo bajo la estructura de la Real Federación Española de Piragüismo, que se está volcando con el paracanoe y está poniendo toda la carne en el asador para que los deportistas mejoren su rendimiento con la idea de que España esté representada en Tokio por un nutrido grupo. En su hoja de ruta rediseñada, la primera parada ha sido Barbate, en las instalaciones de Plastex, un fabricante de piraguas.

“Hemos estado en un centro de entrenamientos que tiene apartamentos y gimnasio. Queríamos probar distintas embarcaciones en agua salada por su densidad y flotabilidad. Las sensaciones han sido muy buenas, están marcando tiempos bastante competitivos, aunque todavía queda mucho por hacer”, asegura Uali, quien confía en llevar a cinco o seis palistas a los Juegos. De momento, solo dos tienen el billete asegurado: Higinio Rivero y Juan Valle, que lo lograron en el Mundial del pasado año.

El palista bilbaíno Higinio Rivero.

El bilbaíno, clasificado en KL2, cada vez se encuentra mejor deslizando el kayak sobre la lámina de agua. “No me esperaba encontrarme tan bien, en esta concentración han vuelto los piques sanos con mis compañeros, que me están ayudando a progresar. Estamos probando nuevos modelos de barcos para ser más competitivos y nos ha venido bien entrenar en agua salada porque se asemeja a las condiciones que nos encontraremos en Tokio, donde la palada es más dura, cómo si levantases más kilos. Lo malo es que no hemos podido medir bien los tiempos por el viento que ha hecho estos días, cuando lo tenías a favor batías récords y cuando lo tenías en contra navegábamos muy lentos”, dice entre risas.

Otro que tiene confirmada su presencia en la capital nipona es el extremeño Juan Valle en KL3, quien se muestra satisfecho en su regreso al agua con sus compañeros. “Hemos cambiado de marca y hemos tenido buen ‘feeling’ con las nuevas embarcaciones en los test que se han hecho, parecen rápidas y apuntan bien. Estamos muy contentos y dando un paso adelante. Pero si miramos la situación del Covid-19, con los rebrotes que están habiendo, hasta que no haya vacuna no habrá competiciones internacionales. Siendo pesimista, podemos volver a encerrarnos, estoy un poco triste porque veo que se está yendo la temporada al completo”, recalca.

El único español con experiencia en unos Juegos es Javi Reja, que estuvo en el debut del piragüismo en Río de Janeiro 2016. El andaluz del Club Náutico Sevilla parece dejar atrás sus dolencias en ambos codos, de los que fue operado en las últimas temporadas. “Aún no estoy al 100% por culpa del peso, a raíz de pasar por el quirófano me cuesta más, pero el objetivo por el que peleamos atrae mucho, así que habrá que ponerse las pilas y bajar unos kilos para mejorar mi nivel”, comenta.

El extremeño Juan Valle y el gallego Adrián Mosquera.

Para el sevillano, la estadía en Barbate ha sido muy positiva: “Tener a compañeros en buena forma me ha contagiado, me obligan a dar un plus para no quedarme rezagado y eso me ha ayudado, me he visto muy bien y cómodo con las nuevas embarcaciones. Hay que buscar mejoras dónde sea para rascar décimas porque el reto es grande. En mi categoría, VL3, estamos muy igualados ocho palistas, la lucha será dura porque solo hay cuatro plazas disponibles para Tokio, aunque siempre digo que son tres porque una es mía seguro (ríe). El aplazamiento de los Juegos me ha venido bien, me da más margen para trabajar”.

Tiempo también necesita Adrián Mosquera (KL3) para recuperar el potencial en el agua. El gallego sale de una etapa incómoda y difícil en su domicilio, ya que fue el único de la selección que no dispuso de remo ergómetro. “Tuve que machacarme con pesas, eso me evitó perder la condición física. Las primeras semanas de adaptación fueron duras ya que venía bastante falto de forma. Me vino bastante bien ir una semana a Sevilla porque hice mucho kilometraje y con esta concentración he mejorado día a día, tengo más resistencia, he recuperado mi capacidad física para remar y he intentado pulir la técnica de paleo”, apunta el deportista del Club Rías Baixas.

El mallorquín Adrián Castaño (KL1) afirma que se está notando “más cómodo, acoplado y estable con la nueva piragua que me ha comprado mi club, el Real Club Náutico de Palma”. Por su parte, Inés Felipe (KL2) afirma que se encuentra “muy bien en el agua, con mucho que trabajar, pero mejor de lo que esperaba al salir del confinamiento. En casa me preparé, pero no sacaba entrenos de la mejor calidad. Estoy con muchas ganas de seguir trabajando duro para el objetivo importante, el Mundial clasificatorio para los Juegos de Tokio”.

La extremeña Inés Felipe.

Ese campeonato se disputará en mayo de 2021 en Szeged (Hungría), precisamente, el mismo canal que podría acoger en septiembre una Copa del Mundo. “Estamos a la espera de que nos lo confirmen, sería muy interesante porque competiríamos en el lugar en el que el próximo año nos jugaremos las plazas”, añade el seleccionador. De momento, lo que sí están fijados son una Copa de España (5-6 de septiembre) y un Campeonato de España (3-4 octubre), ambos en el embalse de Trasona (Asturias).

También está la Paracanoe World Challenge, que consta de tres fases. La primera, que ya ha comenzado, es en formato ‘online’, en la que los participantes pueden usar cualquier tipo de ergómetro y enviar sus tiempos en un vídeo tras recorrer 500 metros. El mejor por categoría y país disputará el 3 y 4 de octubre los ‘trials’ nacionales y los ganadores obtendrán invitación para la tercera fase, que será presencial en Madrid del 18 al 20 de diciembre. Mientras esperan las primeras competiciones, los españoles volverán a concentrarse en julio en Sallent de Gállego, a 1.300 metros de altura en el Pirineo Aragonés, y más adelante en Alcudia (Mallorca), siempre y cuando lo permita la evolución de la pandemia del coronavirus.

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