Con el orgullo recompuesto, el juego afinado y una ambición desbordante, la selección española de fútbol para amputados ha sellado su regreso a la élite continental con una actuación memorable en la Liga de Naciones B, celebrada en Ávila. Cuatro partidos, cuatro victorias, doce goles a favor, ninguno en contra, y una sensación clara: España ha vuelto, y lo ha hecho para quedarse.
El combinado dirigido por Manuel Pacheco llegaba a la cita con una doble motivación. Por un lado, el dolor aún fresco del descenso en 2023. Por otro, la confianza ganada tras conquistar la plata en el Europeo de 2024. Jugar en casa, ante su gente, era una responsabilidad, pero también una oportunidad. La aprovecharon con una mezcla de solidez, alegría y fútbol vistoso que hizo disfrutar a la afición y dejó sin respuesta a sus rivales.
El camino comenzó con una declaración de intenciones. España pasó por encima de Alemania con un 4-0 contundente. David Mendes, que venía de conquistar su tercera Champions League con tres clubes distintos, abrió el marcador con un cabezazo tras un córner y amplió la ventaja con una obra de arte a balón parado: falta directa, balón a la escuadra. Aitor Palomeque y José Luis Hurtado redondearon la goleada en la segunda mitad.
El segundo partido exigía más concentración. Francia se presentó como un rival correoso, pero el marcador volvió a sonreír a ‘La Roja’: 2-0, con tantos de Aitor y otra vez Mendes, que ya se perfilaba como el gran protagonista del torneo. La defensa española, infranqueable, volvió a dejar su portería a cero.
Goleada a Georgia y confianza en alza
En el tercer duelo, ante una Georgia claramente inferior, España se desató. 5-0, con fútbol alegre y momentos de fantasía. Zacarías Oualit firmó dos genialidades -incluida una picadita sobre el portero-, José Luis Hurtado selló un doblete, y Francisco Javier Castilla cerró la fiesta con el quinto. El equipo se gustaba y hacía disfrutar al público.
El último partido era la gran prueba. Irlanda, el rival más complejo del torneo, era el obstáculo final. A España le bastaba con un empate, pero no quiso especular. A los 17 minutos, una jugada colectiva culminó con David Mendes enviando el balón a la red con el exterior de su pie derecho. El almeriense acabó como máximo goleador del torneo.
El encuentro fue tenso. Irlanda rozó el empate varias veces, pero ahí apareció Luis Fernando Ribeiro, imperial bajo palos, con intervenciones a bocajarro que mantuvieron a flote a los suyos. Y cuando más apretaban los irlandeses, llegó la sentencia. Asistencia de Castilla y gol a placer de Zacarías. El 2-0 desató la euforia.
Con dos subcampeonatos europeos consecutivos (2021 y 2024), este equipo se consolida como una potencia en el fútbol para amputados, mezcla perfecta de experiencia, talento y compromiso. El ascenso sabe a redención, pero también a futuro, porque esta España no solo quiere estar en la élite. Quiere conquistarla.
La plantilla ha estado formada por Francisco Vaquero, Francisco Javier Castilla, Aitor Palomeque, José Luis Hurtado, Jaime Tonda, Mikel Balmaseda, Adrián Castro, Oliver Flores, Zacarias Oualit, Marcos González de la Peña, Luis Fernando Ribeiro, Javier Martínez y David Mendes.
