España cierra los Juegos Paralímpicos con 36 medallas

Suma 9 oros, 15 platas y 12 bronces y supera los 31 metales de Río de Janeiro 2016. Marta Fernández ha sido la más laureada con tres preseas. Dos han logrado Alfonso Cabello, Toni Ponce, Núria Marquès, Sarai Gascón, Adi Iglesias y Sergio Garrote.

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El equipo español ha cerrado los Juegos Paralímpicos de Tokio con 36 medallas, un valioso botín de 9 oros, 15 platas y 12 bronces tras casi dos semanas de competición. España ha finalizado decimoquinta en el medallero, pero ha mejorado la actuación de Río de Janeiro 2016, donde se cosecharon 31 metales. Por primera vez aumenta el número de preseas tras una tendencia descendente desde Barcelona 1992. China ha ocupado el primer peldaño con 227, seguida de Gran Bretaña con 124 y de Estados Unidos con 104.

La piscina se convirtió una vez más en el mayor caladero para la delegación española con 14 medallas. La nadadora que más brilló en el Centro Acuático fue Marta Fernández, que subió hasta tres veces al podio en su debut. Ganó un oro en 50 braza SB3, una plata en 50 mariposa S4 con récord del mundo (40.22 segundos) y un bronce en 50 libre S4. Como colofón, la burgalesa ha sido la abanderada en la ceremonia de clausura.

Sarai Gascón nunca falta a su cita con los metales y en la capital tokiota logró dos, una plata en 100 libre y un bronce en 100 mariposa S9, por lo que ya suma ocho en cuatro Juegos. Su compañera de equipo, Núria Marquès, ganó una plata en 100 espalda S9 y un bronce en 200 estilos SM9. El éxito del grupo que dirige Jaume Marcé en el CAR de San Cugat lo completaron Toni Ponce, con platas en 100 braza SB5 y 200 libre S5, y Óscar Salguero con una plata en 100 braza SB8. Otro de los jóvenes de la selección, el donostiarra Íñigo LLopis, se colgó una plata en 100 espalda S8.

El veterano Miguel Luque fue el primero en subir al podio en Tokio con una plata en 50 braza SB3 y ya tiene seis en su palmarés en la misma prueba. La canaria Michelle Alonso deslumbró con un oro en 100 metros braza SB14, alargando su reinado ya que anteriormente también se impuso en Londres 2012 y en Río 2016. Además, batió su propio récord del mundo (1:12.02). Y Teresa Perales, pese a la luxación en el hombro izquierdo con la que llegaba, dio una clase de perseverancia y persistencia en el agua tras ganar la plata en 50 espalda S5, que supone la número 27 en su currículum.

El atletismo fue otro de los deportes que destacó con cuatro oros, cuatro platas y un bronce. La reina del tartán fue Adi Iglesias, la más rápida del mundo en 100 metros T13. La gallega se llevó el oro en la prueba reina de la velocidad y unos días después desplegó su poderío y valentía para llevarse la plata en los 400 metros. Una medalla dorada conquistó Kim López, un titán en lanzamiento de peso F12, revalidando así su título de campeón paralímpico ya que en Río 2016 también ganó.

Al igual que Gerard Descarrega, quien hace cinco años en Brasil consiguió el oro en 400 T11 (deportistas ciegos) junto a Marcos Blanquiño. Esta vez, con Guillermo Rojo como guía voló hacia la cima. Y el debutante Yassine Ouhdadi ofreció un recital de resistencia para lograr el oro en los 5.000 metros T13. Héctor Cabrera cazó un bronce en lanzamiento de jabalina F12, Miriam Martínez una plata en lanzamiento de peso F36 y en salto de longitud, Iván Cano (T13) y Sara Martínez (T12) dieron brincos de platas.

El ciclismo mejoró su actuación de Río de Janeiro con una cosecha de seis medallas. En el velódromo de Izu el rey del kilómetro contrarreloj C4-5 fue el cordobés Alfonso Cabello, que aderezó el oro con un récord del mundo (1:01.557). Además, el andaluz formó parte del tridente que se llevó el bronce en la velocidad por equipos junto a Ricardo Ten y a Pablo Jaramillo. En la carretera, en el circuito Speedway de Fuji destacaron Sergio Garrote con un oro en la contrarreloj y un bronce en la ruta H2, así como el tándem Christian Venge y Noel Martín (bronce en la crono) y el handbiker Luis Miguel García-Marquina (bronce en la contrarreloj H3).

El triatlón aportó cuatro preseas, con el oro de Susana Rodríguez y su guía Sara Loehr en PTVI, categoría en la que Héctor Catalá y Gustavo Rodríguez lograron la plata. Bronces firmaron Álex Sánchez Palomero (PTS4) y Eva Moral (PTWC). El tenis de mesa español, que lleva desde Barcelona’92 logrando medallas, ganó un bronce por equipos gracias a Álvaro Valera y Jordi Morales. El judo también subió al podio con la plata de Sergio Ibáñez en -66 kilos. Y la última la firmó el tirador gallego Juan Saavedra en carabina libre tendido 50 metros R6.

Los deportistas españoles también han sumado 131 diplomas paralímpicos: la selección masculina de baloncesto en silla de ruedas fue cuarta, mientras que el equipo femenino, que regresaba a unos Juegos 29 años después, fue octavo. En remo, el andaluz Javier Reja quedó cuarto en la embarcación scull PR1. Dos diplomas llegaron en la halterofilia con Loida Zabala, sexta en -50 kilos, y con Montse Alcoba, séptima en -79 kilos y récord de España tras levantar 107 kg. Otros dos logró el piragüismo con Higinio Rivero (sexto en canoa VL2) y Juan Valle (séptimo en kayak KL3). En tenis en silla de ruedas, Dani Caverzaschi alcanzó los cuartos de final en individual, siendo el tenista español que más lejos ha llegado en unos Juegos. Y la selección española de fútbol para ciegos repitió el sexto puesto de Río 2016.

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