El hockey sobre hielo paralímpico es una adaptación del hockey tradicional pensada para personas con discapacidad física. Se trata de uno de los deportes más espectaculares de los Juegos Paralímpicos de Invierno, gracias a su alta velocidad, intensidad y contacto físico. Es una muestra clara de superación, innovación y espectáculo.
En qué consiste el hockey sobre hielo paralímpico
Al igual que en el hockey sobre hielo convencional, el objetivo del juego es introducir el disco en la portería rival mientras se evita que el oponente anote. Cada equipo cuenta con seis jugadores en el hielo al mismo tiempo, incluyendo al portero.
Los partidos se disputan en tres períodos de 15 minutos cada uno, manteniendo un ritmo rápido y muy físico. La gran diferencia está en el equipamiento: los patines son reemplazados por trineos de doble cuchilla, que permiten que el disco pase por debajo, y los jugadores utilizan dos palos especiales para desplazarse y jugar el disco.
El trineo, la clave del hockey sobre hielo adaptado
El trineo es el elemento central del hockey sobre hielo paralímpico. Está fabricado en aluminio o acero y cuenta con las siguientes características reglamentarias: longitud mínima de 80 centímetros, dos cuchillas de acero templado de 3 milímetros de grosor y altura del marco principal entre 8,5 y 9,5 centímetros sobre el hielo.
El largo de las cuchillas no puede superar un tercio del trineo, incluye un asiento tipo cubo y puede tener respaldo, siempre que no sobresalga más allá de las axilas. Los jugadores van asegurados al trineo mediante correas en pies, tobillos, rodillas y caderas, lo que les permite estabilidad y control total.
Los sticks, desplazamiento y precisión
Cada jugador utiliza dos palos o sticks, fabricados en fibra de carbono o fibra de vidrio, con una longitud máxima de 1 metro. Cada palo tiene un extremo con pico para impulsarse sobre el hielo y un extremo con pala curva para manejar el disco y lanzar, incluso de forma ambidiestra.
Para garantizar la seguridad, no puede tener bordes afilados, no debe sobresalir más de un centímetro y debe tener al menos seis dientes, de hasta cuatro milímetros cada uno. El portero puede contar con un pico adicional en la base de su palo.
Equipamiento de protección en el hockey sobre hielo
Debido al contacto físico del juego, el uso de protección es obligatorio. Casco con reja o máscara, hombreras, espinilleras y coderas, así como guantes acolchados. El portero utiliza, además, protectores de piernas, grandes hombreras, guante de recepción y guante de bloqueo. Todo diseñado para soportar discos que pueden superar los 100 km/h.
En cuanto al disco, está hecho de caucho vulcanizado, tiene 2,54 cm de espesor, 7,62 cm de diámetro y un peso entre 156 y 170 gramos.
Historia del hockey sobre hielo paralímpico
El hockey sobre hielo adaptado nació a comienzos de los años sesenta en Estocolmo, Suecia, cuando un grupo de personas con discapacidad física decidió adaptar el hockey tradicional para poder seguir practicándolo.
Los primeros partidos se jugaron en lagos congelados, usando trineos modificados y palos improvisados. En 1969, Estocolmo ya contaba con una liga de cinco equipos, y ese mismo año se disputó el primer partido internacional frente a un equipo de Oslo, Noruega.
Durante las décadas siguientes, el deporte se expandió a países como Gran Bretaña (1981), Canadá (1982), Estados Unidos (1990), Estonia y Japón (1993). En España recién está comenzando a desarrollarse gracias a la creación del primer club, Parahockey Madrid.
Aunque hubo partidos de exhibición en los Juegos de Örnsköldsvik 1976, el deporte se incorporó oficialmente al programa paralímpico en Lillehammer 1994. Desde entonces, se ha convertido en una de las disciplinas más atractivas para el público, destacando por su espectacularidad y nivel competitivo. En los Juegos Paralímpicos de Vancouver 2010, los equipos pudieron incluir participantes femeninas por primera vez.
