En menos de un año, Isabel Fernández ha revolucionado el tiro con arco paralímpico español. Lleva pocos meses en este deporte y ya se ha instalado entre las mejores arqueras en la categoría W1, reservada para deportistas en silla de ruedas. Ganó un oro y una plata en sus dos primeras Copas de Europa y ahora apunta a las medallas en el Mundial que se celebra en Gwangju (Corea del Sur).
A pesar de ser una debutante, ha demostrado que no existen límites cuando se combina pasión, trabajo duro y resiliencia. Con determinación y talento, lleva años cosechando éxitos como deportista. Primero fue el kimono. Más tarde, el remo y las pesas. Y este año, un arco en las manos.
En kárate, desde una silla, se convirtió en reina absoluta: tres títulos mundiales y cuatro europeos. Después, como quien necesita siempre nuevos retos, se atrevió con el piragüismo, ganando medallas en campeonatos de España. Luego con la halterofilia, logrando en 2022 un bronce por equipos mixto en el Europeo de Tiflis (Georgia), junto a Loida Zabala y David Gómez.
Cambio de deporte por la pérdida de fuerza muscular
Pero su cuerpo, cada vez más exigido, empezó a decir basta. Las lesiones, la pérdida de fuerza en miembros superiores y la fatiga muscular por su enfermedad degenerativa, la obligaron a dejarlo. Parecía el final, pero fue otro comienzo. En una jornada de captación en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo le propusieron probar el tiro con arco.
El flechazo fue literal. Sintió una conexión instantánea con el arco. A los tres meses ya estaba compitiendo, con el Club Águila Imperial, frente a rivales sin discapacidad. Su progresión fue tan meteórica que en su primer selectivo nacional superó las puntuaciones exigidas y fue convocada para competir internacionalmente.
Nadie la esperaba, y por eso sorprendió. En mayo ganó el oro en la Copa de Europa en Roma. Y en junio, una plata en Nove Mesto (República Checa), batiendo el récord de España en eliminatorias con 141 puntos.

“Fue una grata sorpresa cuando en Roma conseguí meterme en la final y la gané. Y en Nove Mesto se notó que la competición fue más intensa, no tengo el cuerpo para tanta presión y volví lesionada. En las últimas semanas tuve que bajar el nivel de entrenamiento y hacer mucha rehabilitación”, ha explicado.
Al Mundial entre algodones y con ambición
Al Mundial llega entre algodones, ya que sufrió sobrecargas musculares y tiene infamados los tendones de los hombros, bíceps, dorsales, codos y muñecas. El cuerpo sufre, pero el alma sigue empujando. Sabe que en Gwangju afronta una exigente batalla ante rivales muy duras y experimentadas. Pero también sabe que lo imposible, para ella, hace tiempo que dejó de existir.
“Intentaré estar concentrada en cada flecha, algo difícil porque los nervios me fallan un poco y tengo que mejorar ese aspecto. Quiero estar en lo más alto posible en la ronda clasificatoria, meterme en la final y luchar por medallas”, ha recalcado.
En su horizonte ya asoma su sueño: los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028. “Tengo bastante margen de mejora, cosas que aprender y corregir. Me veo más cerca de poder participar en unos Juegos”, añade. Cada flecha que lanza hoy vuela en esa dirección.
El otro participante español en el Mundial es Adrián Orjales, dos veces subcampeón de Europa en categoría VI 2/3 -arqueros con discapacidad visual severa-. El gallego es uno de los que entran en el bombo de favoritos para optar a las medallas. Esta temporada, en el selectivo para formar parte de la selección nacional, demostró estar a un alto nivel.
