En 2025, el nombre de Isabel Fernández ha resonado con fuerza en el tiro con arco paralímpico, un deporte donde ha irrumpido con una rapidez y determinación impresionantes. En solo unos meses, la toledana conquistó la cúspide mundial en la categoría W1, reservada para deportistas en silla de ruedas. Y siembra la esperanza de un futuro brillante en el camino hacia los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028.
Isabel, aunque es una novata en el tiro con arco, no es una desconocida para el deporte de alto rendimiento. A lo largo de su carrera, ha demostrado una tenacidad incansable y una capacidad para superar obstáculos que la han llevado a destacar en varias disciplinas. Fue tres veces campeona del mundo y cuatro de Europa en kárate en silla de ruedas, además de conseguir medallas nacionales en piragüismo y una continental en halterofilia.
Sin embargo, las lesiones y el avance de una enfermedad degenerativa que afecta sus músculos y fuerza en los miembros superiores, le hicieron pensar que su carrera deportiva había llegado a su fin. Pero todo cambió en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, donde un día le ofrecieron probar suerte en el tiro con arco.
Siempre dispuesta a nuevos retos, aceptó la invitación y, en 2025, demostró de inmediato que su capacidad para adaptarse y triunfar en cualquier disciplina es asombrosa. Su ascenso fue meteórico: en su primer selectivo nacional, superó las puntuaciones exigidas y fue convocada para competir internacionalmente.
Un debut dorado en la Copa de Europa
En mayo, Isabel hizo su debut en la Copa de Europa en Roma. En ese torneo, se enfrentó a rivales mucho más experimentadas, pero la toledana, con una puntería precisa y serena, conquistó la medalla de oro. Ese triunfo no solo fue una victoria personal, sino también una señal clara de que España contaba con una nueva referente en el tiro con arco paralímpico.
La siguiente parada fue en junio en Nove Mesto (República Checa), donde compitió en otra Copa de Europa. Allí, no solo volvió a subirse al podio, sino que rompió su propio récord nacional al conseguir 141 puntos en las eliminatorias y llevarse la medalla de plata.

Un mundial histórico
Continuó su ascenso con su participación en el Mundial de Gwangju (Corea del Sur), donde protagonizó una actuación sobresaliente. En una final disputada y emocionante, se enfrentó a la checa Sarka Musilova, número uno del mundo, campeona europea y subcampeona paralímpica en París 2024. Isabel no pudo ganar, pero su plata representó un logro histórico, siendo la primera medalla mundial para España desde 2009 en pruebas paralímpicas -Daniel Martín ganó un bronce en 2019 pero su categoría para ciegos no forma parte del programa oficial de los Juegos Paralímpicos-.
Isabel no fue la única protagonista, ya que esta temporada también debutó a nivel internacional la cántabra Leticia Palomera, quien obtuvo un meritorio octavo puesto en la Copa de Europa de Roma.
En cuanto al Campeonato de España disputado en Tarazona, la toledana ganó el oro en Open Compuesto, Carmen Rubio se llevó la plata y Leticia el bronce. En Compuesto masculino, Fernando Galé, que fue el único representante español en los Juegos Paralímpicos de París 2024, se alzó con el oro, mientras que en discapacidad visual (VI 2/3), Adrián Orjales consiguió el oro. En discapacidad intelectual, Adrián Millán fue el campeón, mientras que en daño cerebral adquirido lo fue Diego Marco y en W1 Rebeca León.




