En el corazón de Seúl (Corea del Sur), donde los rascacielos acarician las nubes y la historia se entrelaza con la vanguardia, una cumbre distinta se alza estos días: la del campeonato del mundo de escalada, que por primera vez sale de Europa. En la capital surcoreana, el equipo español inicia su ascenso hacia una cima histórica, el debut de este deporte en los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028.
Del 20 al 25 de septiembre, el emblemático KSPO Dome será el escenario que reunirá a los mejores escaladores en un espectáculo que combina fuerza, técnica, destreza, velocidad y una resiliencia forjada a pulso. Lucharán por las medallas, pero también por el reconocimiento y el derecho a soñar en vertical.
Se compite en formato dificultad
El futuro ya no es una promesa, es una pared que se escala, paso a paso, presa a presa. El Mundial marca un antes y un después para la escalada, ya que será el preludio del estreno paralímpico que llegará en tres años. Una nueva etapa se abre para los deportistas con discapacidad que desafían la gravedad con cada movimiento.
En la modalidad paralímpica, únicamente se compite en formato de dificultad, donde los deportistas deben enfrentarse a rutas desconocidas y alcanzar la mayor altura posible antes de caer. En caso de empate, se usan los resultados de rondas anteriores o el tiempo empleado para deshacerlo. Las rondas de clasificación se celebrarán los días 20 y 21, mientras que las finales se disputarán el 24 y 25.

Una expedición con altura
En medio de esta efervescencia internacional, la selección española ya calienta motores en una de las pruebas más exigentes del calendario. Hasta Seúl ha viajado el equipo nacional, compuesto por nueve deportistas, preparados para dejar huella en el muro y en la historia de este deporte en auge.
España llega a Seúl con una expedición valiente, cargada de talento y compromiso. Encabezando la delegación está Javier Aguilar, uno de los mejores del mundo en la categoría B1 (ciegos). El madrileño, afincado en Granada, ha hecho del tacto y el oído sus mejores aliados en la roca. Tiene una amplia trayectoria en la escalada, con numerosas medallas, como las dos últimas platas mundiales logradas en Briançon (Francia) en 2019 y en Berna (Suiza) en 2023.
“Después de una dura temporada de entrenamientos y desplazamientos, la competición la afronto bastante preparado. El trabajo está hecho, ahora hay que intentar hacerlo lo mejor posible y quedar entre los tres primeros”, ha explicado Aguilar, quien contará con el apoyo de su guía, Víctor Esteller. En la categoría B2 (discapacidad visual) también competirá el joven Guillermo Pelegrín, vigente campeón de Europa. A su lado estará Toni Curiel, encargado de dirigir sus pasos desde el suelo.
Referentes que inspiran
Otro de los grandes nombres del equipo español es Urko Carmona, tres veces campeón del mundo en la categoría AL2 (discapacidad en extremidades inferiores). En la misma también competirán Iván Germán y Albert Guàrdia, este último bronce mundial en 2023 y plata en la reciente Copa del Mundo de Innsbruck (Austria).
En la clase AU2 (discapacidad en extremidades superiores), España estará representada por dos mujeres decididas a desafiar los límites: Ana Gómez y María Cabezas. Y en la categoría AU3, la extremeña Paula de la Calle, habitual del podio internacional, aportará experiencia y ambición.
Para la selección española, este campeonato no solo representa una oportunidad de medirse con la élite mundial, sino también de consolidar un proyecto deportivo que mira con ambición a Los Ángeles 2028.
