La natación, sin piscinas y también sin Europeo

El campeonato continental ha sido la última competición en caer por la pandemia del Covid-19, un contratiempo más en la preparación de cara a los Juegos de Tokio.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Era la carta que quedaba para que el calendario internacional de la natación paralímpica se desmoronase cual castillo de naipes. El último gran campeonato en caer por la pandemia del Covid-19 ha sido el Europeo, que se debía disputar del 17 al 24 de mayo en Funchal (Portugal) y que ha sido aplazado hasta julio. Un contratiempo más de cara a los Juegos de Tokio, cuyo futuro está en manos de la Organización Mundial de Salud, aunque de momento, siguen adelante.

Los nadadores son de los deportistas más afectados por el estado de alarma decretado en España, que les obliga, como al resto de ciudadanos, al aislamiento en sus hogares. En cuarentena y sin poder entrenarse en piscinas, se las ingenian para ejercitarse en sus casas para mantener la forma física. Una situación extraordinaria ya que solo pueden trabajar en seco y pierden la rutina general, así como las sensaciones en el agua. De momento, Sanidad no autoriza el permiso especial para que puedan retomar su actividad profesional y la mayoría aboga por pensar primero en la salud y en la sociedad.

El nadador valenciano José Antonio Marí. Fuente: CPE

“Mientras que haya gente pasándolo mal y muriendo a causa de este virus, el deporte es secundario. Que nos dejen entrenar cuando no haya riesgo para nadie. Los deportistas podemos perder un estado de forma que nos ha costado mucho trabajo alcanzar, pero hay personas que ya han perdido la vida. El Mundial de 2017, en Ciudad de México, fue aplazado debido a los terremotos ocurridos en el país. Nos adaptaremos y en equipo superaremos esta situación”, ha comentado el jienense Miguel Ángel Martínez Tajuelo.

En la misma línea se ha expresado el valenciano José Antonio Marí, otro de los veteranos. “No sería sensato, ahora lo importante es superar esta crisis, que pare de subir la curva, los contagios y los fallecidos, no podemos mirar por el deporte, sino por el país. El Europeo lo han puesto en julio para calmar nervios porque la fecha se echaba encima, pero tampoco deberían celebrarse por respeto a cómo lo están pasando tantas familias. Podemos dar gracias de estar bien de salud y que no tengamos que pasar por la situación de tanta gente en España”, ha recalcado.

‘Lo mejor es quedarse en casa’

María Delgado, medallista en los Juegos Paralímpicos de Río 2016, ha apuntado que no deberían solicitar poder entrenar al aire libre o en recintos en los que lo hacían antes de la llegada del coronavirus “porque es exponer a más gente a posibles contagios, allí tiene que haber personal de mantenimiento y de limpieza, entran y salen y sería arriesgado. No sabemos cuándo vamos a volver a nadar, lo mejor es quedarse en casa e intentar mantener la forma haciendo aeróbico y fuerza con lo que tenemos”.

Núria Marquès entrenando en casa.

La vigente campeona del mundo en 200 estilos S9, Núria Marquès, es consciente de que necesitan la piscina para entrenar, “pero las condiciones de seguridad deben ser óptimas, si no se pueden garantizar, mejor nos quedamos en casa, un contagio echaría por tierra la preparación individual y colectiva. Qué más dan las competiciones si no podemos entrenar en condiciones. Sigo entrenando en casa a la espera de acontecimientos. Hay que tener paciencia, hacer caso a las autoridades sanitarias y actuar con cabeza, es la única manera de pararlo, siendo responsables”.

La bracista Michelle Alonso, oro en Londres 2012 y Río 2016, tampoco ve viable “que abran una instalación municipal en Tenerife y la mantengan solo para mí y para Judit Rolo”. Su compañera en el Midayu ha subrayado que aplazar el campeonato continental es lo más “lógico por todo lo que está ocurriendo, lo primero es la salud y hay que salir de esto. No sabemos qué va a pasar, todo depende de lo que nos digan, pero si suspenden los Juegos se acabaría la temporada. De momento seguimos entrenando como podemos en casa con los consejos de nuestro entrenador -José Luis Guadalupe- y apoyándonos de la ayuda que nos brinda el Comité Paralímpico Español con los materiales que nos envía y de nuestros familiares”.

Ni en vacaciones pasan tanto tiempo sin estar en una piscina, por ello, para Óscar Salguero, oro paralímpico, mundial y europeo en 100 braza SB8, “cada día en casa es un día más que nos costará para llegar al estado de forma que queríamos. Para los deportistas es jodido, que no podamos entrenar te afecta psicológicamente, ojalá podamos volver pronto a las piscinas. Esto nos ha cambiado mucho el planning para este año, el plazo para hacer las mínimas a mis compañeros les afectará, si no hay campeonatos no puedes realizar los tiempos. No me gusta la idea de tener en julio un Europeo, ya que es cuando deberíamos de estar en el pico máximo de preparación para los Juegos”.

Pocas opciones para buscar mínimas

Toni Ponce, campeón de las Series Mundiales en 2019 y una de las referencias del equipo español, cree que al Gobierno habría que “apretarle para que nos dejen ir a la piscina y entrenar. Esperamos lo antes posible que el CAR de San Cugat abra las instalaciones, tendrán que hacer una excepción, nuestro trabajo es ser deportista. En cuanto al Europeo, quedaban pocas semanas, estaba cerca y pensaba que se iban a suspender. Que lo desplacen a julio va a estar muy junto a los Juegos, pero habrá que competir. No puede ser que no tengamos más opciones para participar en pruebas porque hay gente que está buscando mínimas”.

En caso de se Tokio 2020 se mantenga en las fechas previstas, el CPE trabaja para desarrollar otro sistema para acreditar mínimas o para seleccionar a los nadadores que no la tengan, como es el caso de Miguel Luque. “Tanto las federaciones como el Comité tendrán en cuenta esta situación, confiamos en que nos den oportunidades para tener opciones de lograr el billete para los Juegos. Pero para poder representar a tu país hay que ir en las mejores condiciones, no nos dejan utilizar los espacios públicos y seguimos entrenando en casa con gomas, con pesas y con las herramientas que tenemos”, ha asegurado el catalán.

En la misma situación está la castellonense Ariadna Edo: “Espero que el Comité lo tenga en cuenta, se han cancelado muchos campeonatos y oportunidades para hacer la mínima, a ver qué alternativas nos dan para poder clasificarnos. Si los Juegos siguen adelante, qué mínimo que podamos entrenar en agua, pero ahora mismo por salud y por evitar contagios, hay que respetar las medidas de seguridad. Tenemos que poner todos de nuestra parte para que esto pase lo antes posible”.

La extremeña Isabel Yinghua Hernández es otra de las nadadoras que no tiene la mínima para Tokio. “Se nos acaban las opciones para hacer mínima, en mi caso no tengo ni la B, nos vemos más afectados porque tenemos que hacer una marca. Supongo que las federaciones buscarán alternativas, estoy convencida de que daré el 100% con lo que decidan para ir al Europeo y a los Juegos. Ahora veo difícil entrenar en piscina porque para mantener unas instalaciones debe haber gente trabajando allí y se ponen en riesgo de contagiarse. Aunque en Italia están dejando entrenar a deportistas olímpicos, seguro se puede encontrar una solución, quizás acondicionar sitios donde prepararse lo mejor posible porque los Juegos están en las fechas previstas”.

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