En Vilna (Lituania), la selección española de balonmano en silla de ruedas aterriza con una ambición tan clara como desafiante: volver a casa con una medalla colgada del cuello. Entre el 26 y el 30 de noviembre, España se mide a Rumanía, Francia y Portugal -vigente campeona del mundo- en un Grupo B que no da tregua. Pero el equipo, curtido en un crecimiento meteórico desde su debut oficial en 2022, llega al Europeo dispuesto a dar un golpe sobre la pista.
Fintas inesperadas, pases relámpago, giros imposibles y goles que surgen de la nada dibujan un deporte joven y vibrante que en España crece sin pausa. El balonmano en silla ya cuenta con una liga nacional de seis clubes -Inclusport Serbán, Inclubasket Coruña, Bathco Cantabria, Club d’Handbol Palautordera-Salicru, A.D. Dominicos Zaragoza y Club Deportivo Iplacea- y con el respaldo decidido de la Real Federación Española de Balonmano (RFEBM), clave en el impulso de esta disciplina.
Del 6×6 al balonmano a cuatro
La gran revolución del año llega en forma de reglamento. La Federación Europea (EHF) y la Internacional (IHF) han establecido la transición al balonmano a cuatro jugadores en pista, sin portero, y con posibilidad de goles dobles tras un giro de 360 grados con la silla o con lanzamiento de portería a portería. Un formato más físico, más veloz y plagado de acciones espectaculares.
“Antes era de seis contra seis jugadores, donde primaba la táctica, la estrategia. Ahora se parece más al balonmano playa, con más acciones ofensivas. El que esté más fuerte físicamente tiene más opciones de ganar”, explica Óscar Perales, ayudante del seleccionador. El nuevo sistema se disputará en dos cuartos de diez minutos, con sets independientes: quien gane dos, se lleva el partido. En caso de empate, habrá un set de desempate de cinco minutos.

Óscar Perales, del parqué a la banda
Perales, cántabro y referente del balonmano español, vivió en primera línea la explosión de esta modalidad hasta que los problemas físicos en codos y hombros le obligaron a dejar la pista para pasar a dirigir. Su trayectoria incluye títulos europeos con Ademar León y BM Valladolid, 16 internacionalidades con la selección absoluta y una carrera truncada en 2011 por una grave lesión de rodilla. Ahora, desde el banquillo, sigue saboreando la pasión por este deporte.
“Estamos empezando a rodar, todavía nos queda mucho camino, pero España ya está al nivel de algunos de los mejores países. Hemos tenido apenas una toma de contacto con el cuatro contra cuatro, pero estamos muy ilusionados y veo al equipo muy fuerte”, asegura.
Un grupo duro y solo dos billetes a semifinales
El sorteo no fue amable: España comparte el Grupo B con Rumanía y las potentes Francia y Portugal. En el A están Noruega, Países Bajos, Lituania, Croacia y Hungría. “Solo dos podemos acceder a semifinales, así que serán partidos muy complicados. Estamos con ganas e ilusión y, si templamos los nervios, vamos a tener opciones de estar entre los cuatro mejores y luchar por medallas”, señala Perales.
Hace dos años, en 2022, España terminó quinta de Europa. Ahora, con una estructura más madura y un estilo más definido, el grupo aspira a un salto mayor. El seleccionador, Ricardo Alonso, apuesta por un bloque continuista en su lista de diez jugadores: Juan López Porta, Lorenzo Envó y José Manuel Barroso (Inclubasket Coruña); Óscar Pérez y Rafael Benítez (Club d’Handbol Palautordera-Salicru); Pablo José González, Miguel García Gomar y Diana Cantalejo (Club Deportivo Iplacea); Carlos Muñoz Montano (A.D. Dominicos Zaragoza) y Lucía Martín (Inclusport Serbán).

“Es el mismo grupo con el que hemos trabajado desde la primera concentración del año. Empezamos con 14 jugadores y al final los elegidos son 10”, explica Alonso. La novedad es el regreso de Pablo González, uno de los capitanes: “Hemos podido incorporarlo después de su lesión. Es un pilar del equipo y su regreso nos va a dar un plus en el Europeo”.
Tras meses de entrenamientos, la identidad del equipo está definida: “Todos los jugadores ya saben la forma de jugar, porque han estado trabajando desde abril. Ahora todo es más fácil. Vamos a por todas y esperamos traer algún metal. Es la ilusión de todo el equipo”, asegura el seleccionador. La pista decidirá, pero los ‘Hispanos’ viajan a Lituania con una certeza: este Europeo puede ser el primer gran hito de una selección que no deja de crecer.
