El rugby en silla de ruedas, también conocido como quad rugby o murderball, es uno de los deportes paralímpicos más espectaculares y dinámicos. Creado en 1977 por un grupo de canadienses con lesión medular, surgió como una alternativa al baloncesto en silla de ruedas para deportistas con mayor afectación en las extremidades superiores.
El deporte que desarrollaron, que incorpora algunos elementos del baloncesto, el balonmano y el voleibol, se ha convertido desde entonces en uno de los más populares entre los espectadores de los Juegos Paralímpicos. Su evolución lo ha convertido en un referente de inclusión, competitividad y estrategia.
¿Qué es el rugby en silla de ruedas?
Se trata de un deporte mixto de alto contacto, jugado en una cancha cubierta similar a la de baloncesto, que mide 15 metros de ancho por 28 metros de largo. La pista debe ser marcada por líneas limítrofes, una línea central, un círculo central y dos áreas.
Los equipos, formados por cuatro jugadores en pista, compiten para anotar puntos (ensayos) cruzando la línea de gol mientras controlan una pelota similar a la del voleibol. Este deporte está diseñado específicamente para personas con discapacidad física en las cuatro extremidades, especialmente quienes tienen tetraplejia o movilidad limitada en brazos y manos.
Reglas básicas
El equipo atacante debe cruzar la línea de gol con la pelota controlada por un jugador en silla de ruedas. Cada cruce vale un punto. El encuentro se divide en cuatro periodos de ocho minutos. En caso de empate, se juegan prórrogas. Las sillas son altamente resistentes, con defensas delanteras que permiten el contacto, y se dividen en dos tipos:
Ofensivas: más ligeras, diseñadas para velocidad.
Defensivas: con parachoques que facilitan el bloqueo del rival.
El choque entre sillas es parte fundamental del juego, pero no se permite el contacto físico directo entre jugadores. Cada deportista recibe una puntuación entre 0.5 y 3.5, según su nivel de movilidad. Los equipos en pista no pueden superar los 8 puntos en total al sumar las clasificaciones de los cuatro jugadores. Esto garantiza la igualdad de condiciones.
El jugador debe botar, lanzar o pasar la pelota al menos una vez cada 8 segundos. Se permiten pases hacia adelante y atrás. El equipo tiene 40 segundos para intentar anotar.

¿Quiénes juegan al rugby en silla?
Este deporte está dirigido a personas con: lesiones medulares cervicales, tetraplejia, enfermedades neuromusculares, amputaciones múltiples, parálisis cerebral con afectación en las cuatro extremidades y otras condiciones que limiten de forma significativa el uso de brazos, manos y piernas.
Se trata de una disciplina mixta, por lo que hombres y mujeres compiten juntos en igualdad de condiciones.
Un deporte insignia del movimiento paralímpico
El rugby en silla de ruedas debutó como deporte de exhibición en los Juegos Paralímpicos de Atlanta 1996, y se integró oficialmente al programa paralímpico en Sídney 2000. Desde entonces, ha crecido de manera global con miles de jugadores y ligas en más de 40 países.
El rugby en silla de ruedas es un deporte vibrante, inclusivo y estratégico que fusiona velocidad, fuerza y trabajo en equipo. Su diseño permite que personas con discapacidades severas se integren plenamente al deporte competitivo, convirtiéndose en un símbolo de superación y alta intensidad dentro del movimiento paralímpico.
