La mañana amaneció limpia sobre el asfalto sevillano y más de 14.000 corredores dibujaron una serpiente multicolor en lugar emblemáticos como la Plaza de España, la Torre del Oro, la Giralda o el Parque de María Luisa. La Zurich Maratón de Sevilla volvió a regalar una postal inolvidable, y en categorías para atletas con discapacidad, el foco se detuvo en dos deportistas: Susana Guisado y Rafa Botello, ambos vencedores en sus modalidades.
La castellonense no llegó a la capital andaluza como una promesa precoz ni como una atleta forjada desde la adolescencia en el alto rendimiento. Llegó como quien ha aprendido a correr entre las obligaciones cotidianas, entre la crianza de sus hijos y los huecos que dejaba la vida. Hasta hace poco, se calzaba las zapatillas por ocio, por sentirse libre, sin más pretensión.

Pero el pasado año, su primer contacto con la Federación Española de Deportes para Ciegos cambió su rumbo. Natural de Almassora, nació con retinosis pigmentaria y con el paso del tiempo ha ido perdiendo visión. En su debut en el atletismo paralímpico rompió todos los esquemas: batió los récords de España en 800, 1.500, 5.000 metros y maratón en categoría T13 -discapacidad visual-. Fue reclasificada en T12 y en el Mundial de Nueva Delhi dejó buenas sensaciones en el ‘milqui’, una distancia que no es la suya.
“Para mí era toda una aventura correr en la pista, nunca lo había hecho. Tengo 44 años, la gente joven viene pegando fuerte, pero estoy aprovechando la oportunidad y viviendo la experiencia al máximo. Estoy muy comprometida con lo que hago”, ha recalcado.
En Sevilla salió decidida, sin complejos, a arriesgar. Su mejor marca estaba en 3:13.53. Cruzó la meta en 3:01.50. Casi doce minutos menos, rozando la frontera simbólica de las tres horas. Cada kilómetro fue una declaración de intenciones. No solo mejoró su registro, confirmó que su techo está más lejos.
“Me gusta más la larga distancia, la maratón es la que mejor se puede adaptar a mi edad y capacidades, es donde más disfruto corriendo. Con la marca que hice, puedo estar en el ranking que van a pedir para los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028, voy a intentarlo. La idea es correr con el apoyo de un guía, porque en los últimos kilómetros se complica todo más, pero es difícil encontrar a alguien predispuesto a ello”, ha comentado la deportista del Club Atletismo Seseña. La cita paralímpica no suena a utopía, sino a realidad.
Rafa Botello, una victoria más
Si lo de Susana fue irrupción, lo de Rafa Botello fue reafirmación una vez más. El veterano atleta, el español más laureado en la modalidad de silla de ruedas, añadió Sevilla a una lista de triunfos. El catalán, que ya había anunciado que esta será su última temporada en la élite, ganó con un tiempo de 1:56.04, por delante de Joaquín García (1:57.47), Carmen Giménez y Jordi Madera.
Dos décadas después de su última participación en la capital andaluza -la anterior fue en 2006- regresó para cerrar el círculo. “Los primeros 21 kilómetros fueron con el atleta local, Joaquín García. Al paso de la media maratón apreté un poco y me fui solo hacia la meta. Objetivo cumplido, sumo mi primera victoria en Sevilla y la 16ª en una maratón distinta”, ha explicado.
Su palmarés dibuja un mapa con 16 victorias: Barcelona, Valencia, Madrid, Málaga, Roma, París, Dubái, Los Ángeles, Treviso, Puerto Rico… Ahora también Sevilla. Y el calendario no se detiene, su siguiente objetivo vuelve a ser Los Ángeles, el 8 de marzo.
La ciudad andaluza fue escenario de dos trayectorias opuestas y complementarias: la de quien empieza a soñar sin límites y la de quien se despide dejando huella.
