Melbourne Park abrió el telón del primer Grand Slam de la temporada con el sol cayendo sobre las pistas de superficie dura. El Open de Australia de tenis en silla de ruedas arrancó con sensaciones encontradas para los dos representantes españoles: Martín de la Puente sigue firme en su camino individual hacia el título, mientras que Dani Caverzaschi encontró en el dobles el consuelo tras una despedida en singles.
De la Puente, número tres del mundo, salió indemne de un estreno cargado de tensión. Enfrente estaba Ruben Spaargaren, algo más que un rival: su mejor socio en 2025, con quien levantó ocho títulos de dobles, incluido Wimbledon. Se conocen de memoria y eso se notó desde el primer intercambio, en un duelo físico, exigente y golpes al límite.
El inicio fue cuesta arriba para el gallego. Los errores no forzados y la derecha incisiva del neerlandés le empujaron a un inquietante 2-5 en el primer set. Pero entonces apareció el De la Puente más competitivo. Servicio sólido, resto afilado y una fe inquebrantable para encadenar tres roturas consecutivas y darle la vuelta al parcial (7-5).
La inercia positiva se prolongó en el segundo set, con el español adelantándose 3-1. Spaargaren no se rindió y devolvió la igualdad (3-3), pero el vigués, más inspirado en los momentos decisivos, encontró el resquicio necesario para cerrar el partido por 6-4 y sellar su pase a cuartos de final.
Allí le espera el veterano francés Stéphane Houdet, un viejo conocido al que ha vencido en nueve de sus últimos diez enfrentamientos. Precisamente, ambos unieron fuerzas en el cuadro de dobles, donde partían como segundos cabezas de serie. Sin embargo, el sorteo fue cruel y les emparejó desde la primera ronda con una dupla explosiva: el argentino Gustavo Fernández y el japonés Tokito Oda. El partido fue una montaña rusa. Tras ceder el primer set (2-6), reaccionaron con carácter (7-5), pero acabaron claudicando en el siguiente (6-10).
Caverzaschi, en semifinales del dobles
Dani Caverzaschi también vivió un debut exigente en individuales. El madrileño plantó cara al neerlandés Tom Egberink en un encuentro muy disputado. En el primer set, pese a ir 2-5 abajo, llegó a tener bola para igualar antes de perder por 4-6. En el segundo mostró su carácter competitivo, remontando un 0-3 para colocarse 4-3, pero Egberink volvió a imponerse por 4-6.
El desquite llegó poco después en el dobles. Caverzaschi formó pareja con Spaargaren y, como primeros cabezas de serie, tuvieron que sudar mucho más de lo esperado ante el chileno Alexander Cataldo y el australiano Anderson Parker. Perdieron el primer set (6-7), reaccionaron con autoridad en el segundo (6-2) y cerraron el triunfo en el tercero (10-6). En semifinales se medirán al estadounidense Casey Ratzlaff y al brasileño Daniel Rodrigues.
El torneo sigue su curso con los grandes nombres avanzando en el cuadro individual. El número uno mundial, el británico Alfie Hewett, se enfrentará a su compatriota Gordon Reid; Gustavo Fernández tendrá un cruce más asequible ante el israelí Sergei Lysov; y Tokito Oda se verá las caras con Tom Egberink. Melbourne ya tiene ritmo de Grand Slam y el tenis en silla español, motivos para seguir soñando.
