La temporada de esgrima en silla de ruedas dejó este año una de cal y otra de arena. Judith Rodríguez, referente indiscutible del equipo español, vivió una campaña incompleta marcada por el calvario de los dolores en el hombro derecho y una recuperación más lenta de lo esperado, una herida que todavía no ha terminado de cerrar.
Su año no fue el que imaginaba, especialmente después de llegar a 2025 rebosante de confianza tras el histórico bronce en los Juegos Paralímpicos de París 2024, una medalla que puso fin a una sequía de 24 años para España en citas paralímpicas.
Todo empezó a torcerse cuando los dolores en el hombro se volvieron insoportables. La viguesa tuvo que pasar por quirófano en febrero, iniciando un largo proceso de rehabilitación entre sesiones de fisioterapia y entrenamientos condicionados. Siete meses después regresó a la competición en el Mundial de Corea del Sur. Allí, todavía sin poder sacar su máximo nivel, se quedó a las puertas del podio: octava en espada y sexta en florete.
Doblete en Indonesia
Poco después, llegaron los resultados que confirmaron que la gallega mantiene intacto su estatus entre las mejores del mundo. En la Copa del Mundo de Surakarta (Indonesia), pese a no estar recuperada al 100%, desplegó su mejor versión. En florete alcanzó una brillante medalla de plata tras superar por 15-11 en semifinales a la georgiana Nino Tibilashvili. Solo cedió en la final ante la hongkonesa Yee Chui Yu, leyenda con siete oros paralímpicos, rival a la que precisamente había derrotado en París para conquistar el bronce.
En Indonesia también añadió un bronce en espada. En octavos no dio opción a la estadounidense Stephenie Rodríguez (15-4), y repitió un contundente 15-4 en cuartos ante la japonesa Mieko Matsumoto. En semifinales la frenó la surcoreana Hyo Kyeong Kwon, actual subcampeona paralímpica, que se impuso por 15-9.
Los dos podios en territorio asiático reafirmaron que Judith sigue siendo una de las grandes referentes del circuito internacional, situada entre las cuatro mejores del mundo tanto en espada como en florete.
Sin embargo, se vio obligada a detener su temporada antes de tiempo. El dolor persistente en el hombro operado le impidió competir en la Copa del Mundo de Tailandia, priorizando una recuperación completa de cara al próximo año, cuando comenzarán las primeras pruebas puntuables para el ranking clasificatorio de los Juegos de Los Ángeles 2028.
Otros españoles a nivel internacional
El año también dejó movimientos importantes entre los otros españoles del circuito. El coruñés Iago Fernández, más asentado entre los mejores, disputó dos Copas del Mundo: fue 18º en espada y 25º en florete en Pisa (Italia), y 32º en espada y 33º en florete en Eger (Hungría).
Por su parte, el manchego Gustavo Molina firmó un séptimo puesto en sable y espada en el torneo satélite de Orange (Francia), además de competir en Pisa, donde terminó 18º en sable y 21º en espada.
En el Campeonato de España, tras las tres pruebas celebradas en Valladolid, Madrid y Vigo, Iago Fernández se convirtió en uno de los nombres propios de la temporada, terminando como líder del ranking general tanto en espada como en florete. En sable, el donostiarra Alexander Prior volvió a demostrar su autoridad al imponerse en las tres pruebas.





