Nada parece frenar a Audrey Pascual cuando se funde con su monoesquí y se lanza por la ladera nevada. La esquiadora madrileña, gran referente del esquí alpino paralímpico español, ha cerrado un año brillante sumando dos nuevas medallas, un oro y una plata en la Copa del Mundo disputada en Saint Moritz (Suiza), ambas en la modalidad de gigante slalom.
Con solo 21 años y compitiendo en la categoría LW12-2, destinada a deportistas sentadas, atraviesa un momento de forma excepcional. Su ambición, determinación y regularidad la han consolidado entre las mejores del circuito internacional y la sitúan como una firme candidata a las medallas en los Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina 2026, que se celebrarán en marzo.
La española llegaba a la estación suiza cargada de confianza tras los buenos resultados obtenidos en este inicio de temporada. En la primera prueba de gigante slalom logró una valiosa medalla de plata, con un tiempo total de 2:13.56. Se quedó a menos de segundo y medio de la alemana Anna-Lena Forster, su gran rival en el circuito, pero logró imponerse a la china Sitong Liu, completando un podio de máximo nivel.
Revancha y en lo más alto del podio
Menos de 24 horas después, Audrey se tomó la revancha con una actuación sobresaliente. En el segundo gigante slalom fue la más rápida de todas las participantes. En la primera manga firmó un crono de 1:09.10, apenas cuatro centésimas mejor que Liu, y en la segunda volvió a imponer su dominio con un tiempo de 1:08.14. La suma de ambas mangas le dio la medalla de oro, por delante de la esquiadora china y de Forster, confirmando su excelente estado competitivo.
La participación de Audrey Pascual en Saint Moritz no pudo cerrarse con un nuevo podio al no finalizar la prueba de slalom, una de sus modalidades favoritas y en la que es la actual subcampeona del mundo. Aun así, este resultado no empaña su rendimiento global ni su trabajo, y vuelve a evidenciar su enorme talento y su capacidad para pelear por medallas en cualquier disciplina de cara a los Juegos Paralímpicos.
Los motivos para soñar en grande no faltan. A las dos medallas logradas en Suiza se suman los tres oros conquistados anteriormente en Steinach am Brenner (Austria), en las pruebas de supergigante y combinada, así como la plata obtenida en Santa Caterina (Italia) en descenso, una modalidad en la que competía por primera vez en su carrera. El próximo año empezará con varias citas más de la Copa del Mundo en enero y febrero antes de afrontar el gran reto de Milán-Cortina 2026.
En Saint Moritz también estuvo María Martín-Granizo. La joven esquiadora leonesa, que compite en la clase standing (discapacidad física), firmó una buena actuación: fue decimotercera en las dos carreras de gigante slalom y décima en slalom, sumando experiencia valiosa en la élite internacional y dando un paso ilusionante de cara a estar en la cita paralímpica.
