El esquí de fondo paralímpico es un deporte de invierno que forma parte del programa de los Juegos Paralímpicos. Es la versión adaptada del esquí de fondo tradicional y está dirigido a deportistas con discapacidad física o visual. Los atletas compiten sobre esquís en circuitos de nieve, impulsándose con los brazos y/o las piernas, según su tipo de discapacidad. Las pruebas se realizan en distintas distancias y estilos (clásico y libre o skating).
Tipos de categorías en esquí de fondo
Deportistas sentados: personas con lesiones medulares u otras discapacidades que afectan las extremidades inferiores. Compiten usando un trineo-esquí llamado ‘sit-ski’ que lleva acomplado un par de esquíes y se impulsan solo con los brazos. Se dividen en tres categorías:
LW10 – Esquiadores con lesiones medulares altas que no tienen control sobre el tronco y únicamente se impulsan y maniobran con los brazos.
LW11 – Esquiadores con lesiones medulares medias que puedo mover la parte superior del tronco, pero no la inferior ni las caderas.
LW12 – Esquiadores con lesiones medulares bajas y control total del tronco, pero no de las piernas. En esta clase también pueden participar los deportistas de la LW1 a LW4 si prefieren competir sentados.
Deportistas de pie: personas con amputaciones o limitaciones en brazos o piernas. Pueden usar prótesis u otros apoyos según su clasificación. En este grupo hay hasta siete categorías:
LW1 – Afectación severa en ambas piernas, como doble amputación por encima de las rodillas o debilidad muscular grave.
LW2 – Deportistas con discapacidad grave en una sola pierna que utilizan un esquí y dos bastones.
LW3 – Afectación menos grave en ambas piernas, como doble amputación por debajo de las rodillas o falta de coordinación. Usan dos esquís y dos bastones.
LW4 – Atletas con afectación menor en una sola pierna que tulizan dos esquís y dos bastones.
LW5/7 – Esquiadores con mayor o menor afectación en ambos brazos que compiten sin bastones.
LW6/8 – Esquiadores con mayor o menor afectación en un solo brazo que compiten con uno o bastones, según sus necesidades.
LW9 – Deportistas con afectación en brazos y piernas, como espasticidad o falta de coordinación, o con afectación en un brazo y una pierna.
Deportistas con discapacidad visual: compiten acompañados de un guía, que les da indicaciones verbales durante la carrera. El guía no puede ayudar físicamente al atleta. Hay tres categorías: B1 Ciegos totales, B2 – Discapacidad visual con un pequeño resto de visión y B3 Discapacidad visual con mayor resto de visión.
Todos los esquiadores de cada uno de estos tres grupos compiten juntos, utilizando un factor de compensación, que es un porcentaje determinado por el grado de discapacidad del participante que se aplica sobre la marca que realiza.
Pruebas en esquí de fondo
Las pruebas de esquí de fondo varían en función de la clase y el sexo de los participantes, aunque todos los deportistas pueden disputar hasta cuatro carreras: corta, media y larga distancia, y relevos.
Los deportistas que compiten en silla recorren 1.1 km, 7.5 km y 15 km, mientras que el resto completan 1.5, 10 y 20 km, en la categoría masculina. En la femenina, las distancias son de 1.1, 6 y 12 km para las esquiadoras en “sit-ski”, y de 1.5, 7.5 y 15 para las que compiten de pie y para las deportistas ciegas.
En relevos masculinos se combinan cuatro deportistas de diferentes discapacidades, que recorren 2.5 km (4×2.5 km). En los mixtos se deben mezclar tanto sexos como discapacidades y la distancia es idéntica (4×2.5km). Su normativa es una adaptación del reglamento de la Federación Internacional de Esquí (FIS).
Historia del esquí de fondo paralímpico
El esquí de fondo, también conocido como esquí nórdico, fue, junto con el esquí alpino, uno de los dos únicos deportes que se disputaron en los primeros Juegos Paralímpicos de Invierno, los de Örnsköldsvik 1976 (Suecia).
Hombres y mujeres utilizaron la técnica clásica en todas las distancias hasta que se introdujo el patinaje en los Juegos Paralímpicos de Invierno de Innsbruck 1984. Desde entonces, las pruebas de esquí de fondo se han dividido en dos carreras separadas: técnica clásica y técnica libre. La nueva técnica, sin embargo, no se utilizó oficialmente en una carrera con medalla hasta 1992 en Albertville, Francia.
Las pruebas sentadas se introdujeron en los Juegos Paralímpicos de Invierno de Lillehammer 1994. Hasta la fecha, Noruega es la nación más laureada en este deporte, mientras que los atletas masculino y femenino con más victorias son el canadiense Brian McKeever (16 medallas de oro, dos de plata y una de bronce) y la noruega Ragnhild Myklebust (16 medallas de oro), respectivamente.
