El tenis de mesa paralímpico es una disciplina deportiva adaptada que forma parte del programa oficial de los Juegos Paralímpicos y que permite competir a personas con discapacidad física e intelectual. Destaca por su accesibilidad, inclusión, rapidez y alto nivel técnico, siendo uno de los deportes con mayor participación a nivel internacional.
Surgido a finales del siglo XIX como una alternativa al tenis sobre césped y entretenimiento para las familias nobles británicas, ha progresado hasta convertirse en uno de los deportes con más participantes en todo el mundo. Es el tercer deporte paralímpico más importante en cuanto a número de deportistas y se practica en más de 100 países.
¿Cómo se juega al tenis de mesa paralímpico?
Se juega de forma similar al practicado por personas sin discapacidad, aunque el sistema de puntuación es muy diferente. En la modalidad paralímpica, los partidos se juegan a cinco sets, y cada uno de ellos se lo adjudica el primer jugador que alcanza los 11 puntos (o una diferencia de dos puntos si se superan los 11).
Puede practicarse de pie o en silla de ruedas, y está regulado a nivel internacional por la ITTF (International Table Tennis Federation) en coordinación con el Comité Paralímpico Internacional (IPC).
Tiene una serie de adaptaciones específicas: en silla de ruedas, el saque debe botar una vez en cada campo. La pelota no puede salir lateralmente tras el bote en la mesa. Se permiten ajustes en la posición de la mesa o el espacio de juego
En este deporte se disputan competiciones individuales y de dobles, masculinas y femeninas, tanto para los jugadores que compiten de pie como para aquéllos que lo hacen en silla de ruedas.
¿Quiénes practican el tenis de mesa paralímpico?
Este deporte está dirigido a personas con discapacidad física o intelectual, incluyendo: amputaciones, lesiones medulares, parálisis cerebral, discapacidad intelectual y otras limitaciones funcionales permanentes.
Los jugadores compiten en categorías específicas para asegurar enfrentamientos justos y equilibrados.
Clases del tenis de mesa paralímpico
Uno de los pilares del tenis de mesa paralímpico es su sistema de clasificación funcional, que evalúa cómo afecta la discapacidad al rendimiento deportivo.
Clase 1 a 5: cuanto menor es el número, mayor es el grado de discapacidad. Incluye jugadores con movilidad reducida en tronco y extremidades inferiores, y juegan en silla de ruedas.
Clase 6 a 10: discapacidad física que permite jugar de pie. La clase 10 corresponde al menor grado de afectación.
Clase 11: destinada a deportistas con discapacidad intelectual.
Historia del tenis de mesa paralímpico
El tenis de mesa paralímpico tiene sus orígenes en los años 40 y 50, cuando comenzó a utilizarse como herramienta de rehabilitación para personas con lesiones de guerra.
La inclusión del tenis de mesa en el programa paralímpico se produjo en los primeros Juegos, los de Roma 1960, 28 años antes de su debut como deporte olímpico. Los eventos para los competidores que juegan de pie se incluyeron en Toronto 1976, mientras que los jugadores con parálisis cerebral se unieron en Arnhem 1980.
Es uno de los deportes que más fomenta la inclusión social. También exige velocidad, estrategia, reflejos y precisión, convirtiéndose en un deporte de alto rendimiento y gran espectáculo.
Cada vez más federaciones, clubes y centros educativos apuestan por esta disciplina como ejemplo de deporte adaptado e igualdad de oportunidades.
