El campeonato del mundo de bádminton paralímpico ha comenzado en Bahréin con buenas sensaciones para la selección española, que tras las dos primeras jornadas ya cuenta con varios jugadores clasificados o muy cerca de acceder a los octavos de final.
Uno de los nombres propios de este arranque es Paco Motero. El jugador onubense, referente en la categoría WH1 para deportistas en silla de ruedas, ha logrado el pase a octavos tras sumar dos victorias en la fase de grupos, confirmando su buen momento de forma en una cita mundialista. Encuadrado en el grupo A, el andaluz firmó dos victorias incontestables que le abren las puertas de los octavos de final.
Su estreno fue una declaración de intenciones. Ante el canadiense Mikhail Bilenki impuso ritmo, precisión y autoridad para cerrar el partido por un contundente 21-6 y 21-7. No bajó el listón en su segundo compromiso, donde arrolló al australiano Martyn Ford (21-1 y 21-11), sellando su clasificación con solvencia. Solo el malasio Muhammad Ramli, cabeza de serie número uno, logró frenar su avance.
Motero peleó, pero acabó cediendo por 21-13 y 21-12 en un duelo de máxima exigencia que le deja como segundo de grupo y con billete para las rondas finales. Ahora tratará de superar los octavos, su barrera en mundiales.

Un debut dulce
También escribe su propia historia Maya Alcaide. Con apenas 16 años, la cordobesa debutó en un Mundial sin complejos y con una victoria de enorme valor en la categoría WH2. Frente a la brasileña Maria Gilda Antunes, una rival curtida en medallas internacionales, mostró madurez y temple para imponerse por 21-18 y 21-14 en un partido largo y trabajado. La joven jugadora del CTD de Castilla-La Mancha cayó después ante la suiza Ilaria Olgiati, bronce paralímpico en París 2024, pero su segundo puesto de grupo le permite seguir soñando en octavos.
La jornada también dejó motivos para el optimismo con Iván Segura. El granadino, en la categoría SH6 -jugadores de baja estatura- comenzó con una derrota ante el hongkonés Chu Man Kai, campeón del mundo y subcampeón paralímpico. El marcador (6-21 y 10-21) no reflejó del todo la resistencia y la actitud de Segura, que supo rehacerse con una victoria clara ante el canadiense Emilien Langelier (21-9 y 21-11). Si vence al francés Maxime Greboval, estará en octavos.
Más complicado lo tiene Simón Cruz, que la pasada temporada regresaba a la competición tras dos años de parón. El jienense arrancó su octavo Mundial con buenas sensaciones y un triunfo contundente ante el saudí Majed Alsahafi (21-3 y 21-5) en la clase SL3, pero su clasificación pasa por un reto mayúsculo: derrotar al indio Nitesh, campeón paralímpico en París 2024.
En esa misma categoría, el riojano Álex Santamaría dejó una de las alegrías del día. Tras caer ante el francés Thomas Numitor, reaccionó con carácter para vencer al taiwanés Yu-An Su en un emocionante partido que se decidió por 24-22 y 21-18. Aún le queda un último escollo frente al japonés Daisuke Fujihara.
Menos fortuna tuvieron los representantes españoles en la categoría SU5 -discapacidad en extremidades superiores-. Pablo Serrano y Manuel García Rosendo cayeron en sus respectivos encuentros individuales y tampoco pudieron superar a la pareja tailandesa Somsiri-Thaweesap en dobles, en un duelo de alto nivel. Pero sí ganaron (21-8 y 21-5) a los colombianos Jorge Enrique Moreno y Jean Paul Ortiz.
En dobles, Paco Motero también tuvo protagonismo. Junto al alemán Rick Cornell Hellmann, cayó en masculino WH1-WH2 ante los brasileños Conceicao y Godoy. Sí llegó la alegría en el dobles mixto, donde Motero y Maya Alcaide confirmaron su buena sintonía con una victoria clara frente a los australianos Akhteyari y Wright (21-10 y 21-12), avanzando a la siguiente ronda.
